
Título original: Resident
Evil
País y año de producción:
Alemania / Inglaterra, 2002
Dirección: Paul
W. S. Anderson
Guión: Paul W.
S. Anderson, basada en el videojuego homónimo
de CAPCOM
Con: Milla Jovovich,
Michelle Rodríguez, Eric Mabius
Duración: 100
minutos
Calificación:
No apta para menores de 12 años
Género: Acción
/ Terror
Sitio Web: http://www.residentevilthemovie.co.uk/
Reseña argumental:
Algo terrible está pasando en el
laboratorio, un lugar bajo tierra empleado
para la investigación genética
a cargo de la Corporación Umbrella,
un anónimo conglomerado de ingeniaría
biogenética. Una mortal erupción
viral se desencadena, y en respuesta a
esto, la Reina Roja, una súper
computadora que controla y monitorea las
actividades, sella todo el lugar para
contener la epidemia matando a todos sus
empleados.
Alice (Milla Jovovich) y Rain (Michelle
Rodriguez) deben llevar a cabo unos comandos
para aislar el virus que ha liquidado
a todo el staff de investigación
de Umbrella. Como sea, el equipo pronto
descubre que los trabajadores no están...
realmente... muertos. Ahora son unos hambrientos
muertos vivientes que merodean el lugar.
Una mordida o rasguño de un muerto
viviente causa infección y peor
aún, la transformación instantánea
a uno de su género.
Alice y la fuerza de trabajo militar
tienen tres horas parra completar su misión
antes de que el virus amenace con salir
a la superficie. Para llegar a la Reina
Roja, el equipo debe pasar por una serie
de terroríficos obstáculos.
Esos incluyen láser mortales, perros
mutantes y un vasto cuarto de especimenes
donde Alice se da cuenta de la terrible
investigación experimental de Umbrella.
Ella pronto descubre que los ex humanos
son el aterrador resultado del último
proyecto fallido de Umbrella – el
virus T.
Inicialmente diseñado para combatir
el envejecimiento y las enfermedades nerviosas,
el virus T tiene la habilidad de reanimar
las células muertas. Alice se da
cuenta que un saboteador anónimo
ha robado el virus y lo ha liberado en
la atmósfera del lugar. Así
es como se produjo epidemia. ¿Quién
podría haber hecho algo así
y porqué?
Al confrontar a la computadora gigante,
Rain demanda que ella los guíe
a la superficie. La Reina Roja accede
e insiste que debe encontrarse un anti-virus
para salir con vida. En su camino se interpone
un experimento genético mutante
que está convertido ahora en una
viciosa criatura conocida como “el
lamedor,” determinado a destruirlos
a todos. La fuerza de esta criatura aumenta
con cada victima que él asesina
– haciendo el trabajo del equipo
todavía más peligroso.
¿Conquistará el equipo
a la Reina Roja y encontrará el
anti-virus a tiempo? ¿Están
destinados a regresar? ¿Quién,
si es que alguien puede, escapará
vivo del diabólico lugar?
El director británico Paul W.
S. Anderson había dirigido ya otra
adaptación a la pantalla grande
de un videojuego: Mortal Kombat
(1995). También había realizado
películas bastante personales como
Shopping (1994), un brillante
ejercicio terrorífico que se llamó
La nave de la muerte
(1997) y un trabajo de ciencia ficción
que dejó mucho que desear: El
último soldado (1998),
protagonizado por Kurt Russell.
Curiosidades:
Producidos por Capcom, una de las compañías
líder en manufactura de juegos
de computadora, la serie Resident
Evil comprende los juegos Resident
Evil (1996), Resident
Evil 2 (1998), Resident
Evil 3: Nemesis (1998; en este
se basará la segunda parte de la
película, también dirigida
por Anderson) y Resident Evil
– Code: Veronica (2000).
Hasta la fecha, el galardonado y exitoso
juego ha vendido más de 16 millones
de unidades a nivel mundial y ha ganado
más de 600 millones de dólares.
Además de la película, una
línea de figuras de acción
y comics están en desarrollo.
“Siempre
he querido hacer una película verdaderamente
aterradora.” dice el productor
Bernd Eichinger, de Constantin Film. “Después
de que encontré a gente de mi oficina
jugando Resident Evil
cuando apenas acababa de salir al mercado,
instantáneamente pude ver el potencial
para hacer una película. No era
muy gore o muy violento – pero era
escalofriante de jugar – y yo sabía
que si podíamos transferir esa
cualidad a la pantalla, la película
sería una ganadora.”
En 1979 Constantin había distribuido
en Alemania Muertos vivos: La
batalla final (1978), la película
más exitosa del director de culto
George Romero, y Eichinger sabía
que había una audiencia ansiosa
por el regreso del terrorífico
mundo de fantasía de la cultura
pop.
OTRA VEZ SORPRESAS
La verdad que la industria nunca va a
dejar de sorprender, más con esos
productos aislados que cuando se anuncian
en las sinopsis y los distintos medios
tienen pinta de ser uno más del
montón hasta que... finalmente
se los ve en el cine. Pudo haber sido
terrible película de no ser por
algunas cosas que ya se mencionarán.
Y es que para empezar (atención,
por favor) no hay casi nada de chistes
ni partes de comedia entre los personajes.
¡¡¡Nadie hace chistes
pavos!!! Pero mayor sorpresa aún
es encontrar una película que perfectamente
puede meterse en el subgénero de
zombies y muertos vivos, el cual tuvo
su gran resplandor hace ya algo más
de un par de décadas, tanto en
Estados Unidos como en Italia y que repercutió
en todo el globo terráqueo de manera
tal que en algunos países como
Inglaterra y Francia las películas
llegaron a ser prohibidas.
Resident Evil: El huésped
maldito (2002) adapta un popular
videojuego y lo convierte en un ejercicio
de terror durísimo, al que lo único
que le faltó fue un poco más
de gore. ¡Sí, gore
(abundancia de sangre)! Para hacer mucho
más crudos los ataques de los zombies,
en lugar de pensar en una calificación
que permitiera el ingreso de adolescentes
a las salas y por ende fragmentos en los
que la furia de los muertos vivos y sus
numerosos ataques no se ven complementados
de manera adecuada, el director y guionista
Paul Anderson debió haber afinado
un poco más la puntería
y no perderse tanto en otras distracciones
(llamémoslas) tecnológicas.
Los zombies debieron aparecer mucho más,
como para reforzar esas atmósferas
de tensión brutales y que progresivamente
iban formándose en ese laboratorio
subterráneo hecho pedazos. Faltaron
también más maquillajes
y de aspecto mucho más siniestro
del que tenían. También
sobraron chiches digitales, en especial
ese hombre mutado que se convierte en
cualquier cosa y que arruina un poco el
final. Lamentablemente Michelle Rodríguez
sobreactúa en su papel de heroína
digna de una película de James
Cameron y abre la boca sólo para
decir pavadas, reafirmando, a la vez,
sus rasgos masculinos (igual que en Rápido
y furioso y la reciente S.
W. A. T.).
La película tiene sus méritos,
claro, y está dentro de lo mencionado
anteriormente. Hay muertes espectaculares,
buenos sustos y sobresaltos, efectos sonoros
que a veces son innecesariamente estruendosos
aunque en otras refuerzan bastante la
brutalidad de los ataques a los humanos,
y algunos acordes de guitarra sumamente
bienvenidos, como para reafirmar ese estado
de salvajismo paranoico del que son testigos
los protagonistas. También hay
notables tomas que incentivan la soledad
y por ende el peligro mortal al que el
grupo principal estaba expuesto, algunos
homenajes (por ahí aparece algún
"choreo") a clásicos
del género (hay una escena igualita
a una de El día de los
muertos vivos, de George Romero,
donde numerosos zombies se abalanzan despedazando
a uno de los jóvenes), y reiteraciones
de buen cine de terror, como su director
ya lo demostrara en La nave de
la muerte. En este espeluznante
relato con toques "lovecraftianos"
y que tomaba lugar en una especie de casa
embrujada pero en el espacio (planeta
Neptuno), Paul Anderson se imponía,
igual que en Resident Evil: El
huésped maldito, como
un hombre capaz de lucirse con algunas
destrezas y buenas intenciones de cultivar
el miedo, más allá de que
hubo otras obras suyas donde metió
la pata y bien hasta el fondo (Mortal
Kombat: la película, El
último soldado). El hombre
es una ruleta pero no hay que descartarlo
ni mucho menos abandonarlo.