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El impactante documental sobre Ingrid Newkirk
"PARA LOS ANIMALES TODOS LOS HUMANOS SOMOS NAZIS "

por AY




Hace unos días un amigo me acercó un documental para que lo viera. "Es sobre una mina que pelea contra el maltrato de los animales. Te puede interesar". Lo que uno no imaginaba era que ese maltrato estaba estrictamente relacionado con lo que pasa en los mataderos y en los laboratorios de algunas ciudades de Estados Unidos. Y que no se trataba de simples roedores usados como conejillos de indias para encontrar curas a distintas enfermedades. Tampoco de un trabajo digno de ser pasado al menos en las escuelas, por algunas brutales imágenes que recoge y que si bien duran tan solo unos segundos pueden resultar violentísimas para la sensibilidad del espectador, sea o no vegetariano.


EN LA LUCHA


I Am An Animal: The Story of Ingrid Newkirk and PETA (Matthew Galkin, 2007) está siendo exhibido por el canal HBO y cuenta la historia de la organización "radical" PETA (sigla que en español significa "Gente en favor del Trato Ético hacia los Animales"), impulsada por la británica Ingrid Newkirk y que se caracteriza directamente por métodos de combate extremos para frenar el maltrato y las brutales torturas y matanzas que sufren los animales destinados a cadenas de comida chatarra, enlatados y prolijos paquetes de supermercados. También se ocupa de casos donde los animales casi moribundos están al cuidado de personas que los tienen como simples objetos u adornos, sin darles la atención mínima necesaria para evitar casos de enfermedades o desnutrición en sus "mascotas".

Desde escándalos y súbitas irrupciones en peleterías, donde la mercadería es arruinada, hasta otros hechos llamativos donde los locales son casi destrozados, sin importar el lugar en que estén y con la policía llevándose a todos detenidos, esta organización, que cuenta con el firme apoyo económico de conocidas estrellas norteamericanas, se ha convertido en la más grande del mundo desde hace ya un cuarto de siglo y tiene a Newkirk trabajando 18 horas diarias. Ha sufrido juicios por parte de grandes empresas y a la vez se ha quejado por las millonarias sumas que los empresarios ofrecen a las autoridades estatales para tapar todo. Lo que PETA combate es el uso que los humanos le dan a los animales: comida, vestimenta, experimentación y hasta entretenimiento.

Entre los detractores de Newkirk están los que alegan que sus métodos son bastante controversiales y también los que la acusan de haber apoyado a otra organización llamada ALF (Frente de Liberación Animal), cuyos miembros ya van directamente a destruir todo lo que esté relacionado con la explotación de los animales, desde computadoras hasta instalaciones enteras. Ante la acusación de defender obsesivamente la vida animal por encima de la humana, no dejando que se sacrifiquen animales, por ejemplo, para buscar la cura contra el SIDA, Newkirk señaló que "hay muchos otros grupos que están dedicados a salvar seres humanos. ¿Algún científico estaría dispuesto a sacrificar a su hija para evitar la muerte por enfermedad de 50 millones de personas?"

Uno de los mayores problemas se le presentó al utilizar imágenes de las víctimas del Holocausto Judío y compararlas a las de los animales que iban a ser sacrificados o a los que ya habían sido matados. Newkirk había entendido que se metía en un tema muy delicado pero igual se arriesgó a hacer una campaña de propaganda, para que la gente fuera consciente también del sufrimiento que padecen los animales.

MORBOSO… PERO REAL


No sería conveniente contar lo que por momentos se ve en este documental; lo más escabroso figura en unos quince segundos de imágenes pertenecientes al archivo de PETA, en otros treinta que grabó la cámara de una persona que decidió meterse a trabajar en un matadero, y también en algunas anécdotas (habladas en el documental) de gente que estuvo en estos lugares durante años.

Ahora, cabría preguntarse si este auténtico morbo no sirve de gancho para llamar la atención, al mejor estilo de los trabajos que terminaron copiando lo hecho en la producción italiana de Gualtiero Jacopetti Mondo Cane (1962). Algunas imágenes de I Am An Animal podrían haber quedado fuera del documental (es lo único que se le podría cuestionar al director Matthew Galkin) pero, a la vez, pensar en este trabajo como algo que persigue fines de lucro sería bastante injusto. Si bien la obra por momentos convierte a Newkirk en todo un personaje (como ocurre a veces con los documentales de Michael Moore, que igual siguen siendo muy buenos), no hay nada trucado, forzado ni inventado.

I Am An Animal se inscribe en la misma línea de otros trabajos recientes que también trataron el tema; el más directo quizás sea Fast Food Nation (Richard Linklater, 2006), donde en un momento se justificaban las masacres debido al simple apresuramiento por satisfacer la demanda del mercado. O sea que no importa mucho si el animal ya está muerto o casi, sino que se cumpla con el objetivo de que sus partes estén listas para vender cuanto antes. La película de Linklater tenía dos historias: la de inmigrantes ilegales mexicanos a los que, luego de pasar la frontera con Estados Unidos, no les queda otra que trabajar en un matadero, y la del vicepresidente de una cadena de comidas rápidas que debe planear la estrategia de marketing para una nueva hamburguesa. Por tanto, el golpe psicológico, por todo lo que ven esos flamantes trabajadores en el matadero, se daba la mano con el golpe físico, por los productos químicos que aportan sabores artificiales a esa misma hamburguesa que luego es presentada con pulcros spots publicitarios.

Un poco más lejos de hacer una defensa a favor de los animales pero muchísimo más cerca de preocuparse por los efectos nocivos que la comida chatarra produce en los seres humanos estuvo, con bastante sarcasmo de por medio, en Super Size Me (2004) de Morgan Spurlock, un director que de haber estado durmiendo en la calle por falta de trabajo pasó de golpe a ocupar una de las butacas del Kodak Theatre de Los Ángeles, cuando su documental estuvo nominado al Oscar dentro de la categoría. Y es que su obra tiene un valor didáctico fundamental, que también hace un llamado de atención a otros factores que contribuyen a la obesidad, como el consumo de golosinas o la falta de ejercicio, ya desde la niñez.

Lo que hizo Spurlock fue ser él mismo un conejillo de indias y probar durante un mes, diariamente (desayuno, almuerzo y cena), los productos de una famosa casa de hamburguesas, mientras era cuidado por su novia chef, quien ya estaba pensando en una dieta estricta para él (que al final duró 14 meses), luego de que terminara una prueba que también incluía la posibilidad de agrandar el pedido, siempre y cuando se lo ofrecieran desde el mostrador. Uno de los médicos le terminó advirtiendo seriamente que tenía que dejar de hacer el experimento, que para él era como dejar de hacer el documental, porque aún faltando varios días para llegar a su meta Spurlock corría serios riesgos de salud. De hecho terminó engordando 12 kilos, con un altísimo nivel de colesterol, una infección hepática y con sus relaciones sexuales deterioradas. Como dijo después el director "Super Size Me fue una muy buena mala idea que se me ocurrió".

Ingrid Newkirk tuvo que aclarar que no fue vegetariana de toda la vida, sino recién a partir de los 22 años y luego de algunas experiencias que vio y de otras que le habían contado. Tampoco piensa que I Am An Animal tenga el objetivo de convertir en vegetariano a quien lo vea. Uno de los puntos más sensibles del documental quizás está en la impotencia que siente, en sus reflexiones sobre el mundo en que vivimos, en cómo lo afecta el sistema económico global predominante, voraz e implacable (alguien dijo una vez que va a terminar matando a todos los consumidores y se va a quedar sin clientes), y en la imposibilidad de llegar a defender y rescatar a todos los animales perjudicados del planeta, por más que PETA se haya convertido en una organización de fuerte presencia internacional. "Si al menos la gente que lo ve disminuyera su consumo de carne pues ahí ya estaríamos ante un gran adelanto."




I AM AN ANIMAL: THE STORY OF INGRID NEWKIRK AND PETA - Estados Unidos, 2007 - Dirección: Matthew Galkin.




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