
Hasta los países con mayor percepción
de mentalidad abierta en cuanto a temas
de promoción cinematográfica
han tenido que ver con ese poder que existe
para callar una voz creativa que para
bien o mal utiliza el cine como canal
de difusión de su mensaje.
La libertad de expresión, derecho
fundamental del ser humano ha sido uno
de los temas más discutidos en
las sesiones de análisis de películas
cuando se registra el estreno de un material
cuyo contenido sea víctima de cortes
en su metraje original bajo presiones
políticas, militares o religiosas,
y algunas de ellas llegan con el sello
de censurada o prohibida en el territorio
nacional y nunca exhibirse.
Son innumerables las películas
que han sufrido estas ediciones o decisiones
de no estrenarse en países por
la complejidad del tema a difundir. En
Panamá, en los últimos años,
pocos ejemplos han existido de censura
de parte de las autoridades, cuando existía
la Junta Nacional de Censura, o cuando
los mismos distribuidores pueden censuran
el material por considerarlo demasiado
controversial para ser exhibido.
En el cine, posiblemente el primer registro
de censura y prohibición data de
1907 en algunas ciudades australianas
con el estreno de La historia
de la pandilla de Kelly, basada
en las andanzas delictiva del forajido
Ned Kelly (hace algunos años llevaron
al cine un filme australiano sobre este
personaje, con el difunto Heath Ledger,
Orlando Bloom y Naomi Watts).
A pesar de considerarse como un instrumento
de apología del delito en aquella
época, y prohibido en las ciudades
de Wangaratta y Benalla en 1907, la película
fue inscrita en el 2007 en el registro
de la UNESCO como el primer filme de larga
duración en la historia.
Con el paso de los años y la adolescencia
del séptimo arte, la censusra fue
cayendo sobre otros filmes como El
Fantasma Invisible, Drácula,
King Kong o Frankenstein
por tratarse de materiales que provocaban
sustos y repulsión.
Otros filmes que hacia las décadas
de los sesenta y setenta se convirtieron
en productos de arte y culto en Europa
y Latinoamérica, sufrieron sus
golpes. Ellos son Blow-Up
de Antonioni, El silencio de
Bergman, Viridiana de
Buñuel o La Dolce Vita
de Fellini.
Un revolucionario del cine estadounidense,
John Waters, estrenó Pink
Flamingos en 1972 y tuvo una
clasificación de "X18+".
Vase de Noces, filme
belga de 1974 reconocido también
como The Pig Fucking Movie,
incluía bestialismo, muerte real
de animales y coprofagia, pero la prohibición
más conocida de la época
le tocó al italiano Pier Paolo
Pasolini cuando hizo Saló
o los 120 días de Sodoma.
En otro contexto, la infame Holocausto
Caníbal de Ruggero Deodato,
extrema y gráfica, estuvo prohibida
hasta el año 2005 en algunos países
y la serie Guinea Pig,
de películas de horror con efectos
especiales que rayan en lo real, gráficamente
explícitos, tuvo una denuncia del
FBI por parte del actor Charlie Sheen
cuando vio Flor de Carne y Sangre,
pensando que era cine snuff.
Esta serie fue muy famosa por ser de
las favoritas del asesino Tsutomu Miyazakil.
Según se sabe, en Japón
está prohibido hacer cine con denominación
Guinea Pig.
Existe una combinación explosiva
cuando se mezcla el horror con el sexo.
Nekromantic, por ejemplo
o Buio Omega son películas
extremas con sangre y vísceras,
pero Bestias en calor
fue repudiada por violencia excevisa y
sexual.
En cuanto a los contenidos sexuales,
aún existen referencias de prohibición.
La francesa Baise-Moi,
una versión sexualmente explícita
de road movie, tipo Thelma
y Louise, ha sido prohibida en
más de 10 países desde su
estreno en el 2002.
Incluso, filmes religiosos o políticos
han sufrido por la prohibición.
Caso reciente: Cometas en el cielo,
en Afganistán.
Burma, Malasya o Singapur han censurado
filmes como El príncipe
de Egipto, Pinocho,
Rescatando al Soldado Ryan,
Ana y el Rey, El
Exorcista, Matrix,
La pasión de Cristo,
Rambo o la reciente Meet
the Spartans.
En China, ha habido controversia por
Ben Hur, Kundun,
Siete años en el Tibet,
Lara Croft: Tomb Raider,
Memorias de una geisha,
Secreto en la montaña,
Los infiltrados y Borat;
asimismo en Alemania, Evil Dead,
Brain Dead, Maniac,
Holocausto Caníbal
o Spielen wir Liebe (pornografía
infantil); o en Reino Unido Video
Nasty y Las visiones
del éxtasis, de 1989,
por blasfema.
Y ¿qué decir en Estados
Unidos? De las últimas, posiblemente
The Profit, realizada
en el 2002, toma elementos de la vida
de L. Ron Hubbard. La publicación
The Times la ha caracterizado
como una película prohibida.
Lo prohibido atrae y lo que atrae le
pueden rendir culto con el tiempo; sin
embargo dentro del abanico de películas
prohibidas, existen bellas joyas que demuestran
que por encima de la percepción
cerrada, el mensaje es poderoso sin importar
la década en que se emitió.
Son filmes demasiado explícitos
que rayan en la pornografía, la
violencia extrema o son considerados políticamente
incorrectos o blasfemos que atentan contra
la religión. Que si los hemos visto,
pues sí, en video o en alguna sala
en alguna ciudad en Panamá u otros
países del mundo por su lado bello,
la libertad de expresión.
CINE "PROHIBIDO"
o Sin novedad en el frente,
de 1930, por tener un efecto antibelicista,
fue prohibida en Alemania e Italia.
o Yellow: Soy Curiosa,
filme sueco de 1967, peleó para
que no la catalogaran de obscena.
o El nacimiento de una nación,
que en 1915 despertó polémica
por realzar al Ku Klux Klan.
o Yo te saludo, María
(1985), de Jean-Luc Godard. Es que a muchos
le resultó incómodo que
la virgen María trabajase en una
gasolinera y tuviera a su novio José
como taxista.
o El último tango en París,
de Bernardo Bertolucci, por la escena
de la mantequilla.
o La última tentación
de Cristo, de Martin Scorsese,
produjo manifestaciones en todo el continente.
o El documental Titicut Follies,
sobre los pacientes en un psiquiátrico,
en la prisión de Massachusetts
Correctional Institution, fue prohibido
por violar la privacidad de los pacientes,
pero el tiempo le dio la razón
y se ha convertido en uno de los mejores
trabajos investigativos de todos los tiempos.
o Baise-moi, del año
2000, dirigida por Virginie Despentes
y la actriz porno Coralie, nos llevan
hacia la humillación sexual y violencia
extrema en 77 minutos.
o Batalla en el cielo,
película mexicana de 2005 y candidata
a la Palma de Oro en Cannes, que inicia
y termina con sexo oral explícito,
que levantó fuerte polémica.