LA IMAGEN DERRIBADA

A Food, Inc. (2008) podría
vérselo perfectamente como un documental
surgido a partir de la inquietud de un
consumidor norteamericano por saber qué
es lo que está metiendo en su organismo
cuando come y bebe a diario, cuando va
de compras al supermercado y se pregunta
si lo que adquiere es un producto genuino
o algo alterado genéticamente que
termina siendo nocivo para la salud. En
otras palabras: qué es lo que contiene
y cómo fue elaborado. También
podría vérselo como la inminente
investigación acerca del origen
de esos productos, las compañías
que los fabrican, y lo que puede llegar
a pasar en caso que alguien intente cambiar
un panorama verdaderamente escalofriante:
el control de alimentos supuestamente
naturales en manos de un puñado
de trasnacionales que manejan más
de las tres cuartas partes del mercado.
El hilo conductor, el verdadero alma
máter de este trabajo, nominado
al Oscar a Mejor Largometraje Documental
, es, aparte de la inquietud periodística
del director Robert Kenner, el autor del
libro que diera origen a Fast
Food Nation (Richard Linklater,
2005) y aquí entrevistado, Eric
Schlosser. Y probablemente El
futuro de la comida (2004) de
Deborah Koons (y con producción
ejecutiva de Morgan "Super Size Me"
Spurlock) haya sido uno de los disparadores
iniciales y decididamente serios en toda
esta camada de trabajos de denuncia y
concientización respecto a la ingeniería
alimenticia, a esa unión siniestra
entre la ciencia y la tecnología,
que daña tanto al consumidor como
al medio ambiente.
El trabajo de Kenner está dividido
en varios capítulos y enfoca el
problema de la comida desde distintos
ángulos: el producto final y una
imagen mentirosa que se usa para engañar
al consumidor (se habla de "fantasía
pastoral", jugando con eso de "de
la naturaleza a su mesa"), el nacimiento
del mismo y su elaboración, los
intereses económicos de empresarios
y profesionales que también forman
parte de gobiernos que dictan normas a
su entera conveniencia y que por ende
disminuyen la presión de organismos
reguladores para con los infractores,
los declaraciones de granjeros devastados
por el proceder frío y casi mafioso
de estas corporaciones (algunos afectados
hablan desde la oscuridad y con voz distorsionada
para que no se les reconozca), el tema
de las semillas patentadas, y un largo
etcétera, sin desperdicio, que
sorprende y que sin dudas lleva a la reflexión.
Además de serio, Food,
Inc. es un trabajo muy didáctico,
como en su momento lo fueran La
verdad incómoda (Davis
Guggenheim, 2006) o La última
hora (Nadia Conners, Leila Conners
Petersen, 2007), con comprometidas narraciones
de Al Gore y Leonardo DiCaprio, respectivamente.
Por más que varias empresas famosas
se negaran a dar entrevistas para este
trabajo (como ocurría en Super
Size Me), hay pautas y detalles
que le permiten al espectador tener una
cabal noción del panorama que se
intenta reflejar, ya sea desde su posición
como consumidor y también como
testigo de ese accionar implacable y sin
contemplaciones de empresas que sólo
piensan en aumentar cada vez más
sus ganancias, respaldados también
por influyentes abogados e investigadores.
Otro punto a destacar es que Kenner no
opta por filmar detalles escabrosos de
lo que pasa en los mataderos (incluso
uno puede pensar lo peor cuando pone cámaras
ocultas en el matadero más grande
del mundo, en Carolina del Norte), sino
más bien de las tortuosas condiciones
en que se encuentran algunos animales
(pollos, vacas, cerdos) antes de convertirse
en productos para ser consumidos. El trato
de estas multinacionales para con sus
empleados es el mismo; no hay contemplación
alguna y sólo tienen que hacer
una tarea determinada, ya que de lo contrario
es fácil reemplazarlos, también
porque se trata de residentes ilegales
(algo en lo que hacía hincapié
Fast Food Nation).
A medida que avanza Food, Inc.
el panorama se va haciendo cada vez más
escalofriante. El por qué las vacas
y hasta los pescados son alimentados con
maíz para que engorden rápidamente
(y sus consecuencias), el hecho de que
en algunos casos no se desperdicia nada
(ni siquiera los animales muertos por
enfermedad o que no pueden sostenerse
en pie por el crecimiento acelerado de
sus órganos), los productos que
se usan para eliminar las bacterias de
la carne destinada a grandes cadenas de
hamburguesas, las consecuencias que esto
trae para el organismo y en especial para
una mujer que perdió a su hijo
y se convirtió en firme activista…;
Food, Inc. es un documental
que realmente hay que ver.
FOOD, INC. (Food, Inc.)
- Estados Unidos, 2008. Dirección:
Robert Kenner. Guión: RK, Elise
Pearlstein, Kim Roberts. Duración:
94 minutos.