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Título original: Veronica
Guerin
País y año de producción:
Estados Unidos / Inglaterra / Irlanda, 2003
Dirección: Joel
Schumacher
Guión: Mary Agnes
Donoghue
Con: Cate Blanchett, Gerard
McSorley, Brenda Fricker
Duración: 98 minutos
Calificación: No
apta para menores de 12 años
Género: Drama /
Thriller
Sitio Web: http://veronicaguerin.movies.go.com/
Reseña argumental: El caso
real de la periodista que dio dura batalla
contra un grupo de traficantes de drogas
en Irlanda, y que a la vez iba escribiendo
artículos en serie dentro del periódico
donde trabajaba, es llevado al cine, de
la mano de Joel Schumacher (Todo
por amor, Un día
de furia, la reciente Enlace
mortal).
La guionista
neoyorquina Mary Agnes Donoghue había
participado en el libreto de Eternamente
amigas (Garry Marshall, 1988) y
El engaño (Damian
Harris, 1991); en el mismo año (´91)
dirigió Memorias del paraíso,
su unica película como realizadora.
CON SABOR AGRIDULCE
Una historia que ya no solo da para hacer
una película de ficción sino
más bien un documental, aunque para
una guionista light como Donoghue
y para un realizador con mucho oficio como
Joel Schumacher esto último sería
más bien una misión imposible.
El resultado es más ovalado que redondo.
Y uno de los soportes principales para esta
Verónica Guerin
(2003) es el trabajo de la australiana Cate
Blanchett, aquí no mostrando por
completo su brillante potencial como actriz
pero sí dándole ese toque
necesario como para que la película
pueda descansar, en gran parte, en ella
misma.
El relato, claro, podía haber dado
para mucho más, pero no hay que olvidar
que esto, ante todo, es un producto, más
que una obra en sí; de ahí
que personas que realmente existieron sean
intrepretadas en la película con
cierta manipulación que lleva a la
edulcoración y al estereotipo, principalmente.
Entre algo de seriedad y bastante de vehículo
para Blanchett el film encuentra en cierta
forma algunos puntos a su favor, que brillan
durante algunos pasajes dramáticos,
estrictamente vinculados a la protagonista
y también a los enemigos que la acosan,
cuyas reacciones por momentos impactan dentro
situaciones bastante bien resueltas.
Apenas terminada la película aparece
la foto de la verdadera Verónica
Guerin, periodista irlandesa que se la jugó
a cubrir en el periódico donde trabajaba
un caso muy peligroso de drogas, y contra
viento y marea. Esta actitud también
se deja ver dentro de la película
y coincide a la vez con el tinte moralista,
ético, de Schumacher, que por lo
general lo aplica con resultados satisfactorios
y ni qué hablar cuando está
acompañado de un guionista que acostumbra
a trabajar con solvencia.
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