
Título original: Home
on the Range
País y año de producción:
Estados Unidos, 2004
Dirección: Will
Finn, John Sanford
Guión: Will Finn,
John Sanford
Duración: 76 minutos
Calificación:
Apta para todo público
Género: Animación
/ Comedia
Sitio Web: http://disney.com/homeontherange
Reseña argumental: Ambientada
en una caprichosa versión del indómito
Oeste, la película parte a todo
galope cuando un codicioso forajido llamado
Alameda Slim confabula tomar posesión
de la granja lechera "Patch of Heaven"
de la gentil propietaria, Pearl. Poco
dispuestas a ver cómo su idílica
forma de vida será amenazada, tres
decididas vacas, un semental que da patadas
de karate llamado Buck, y un colorido
corral de criaturas unen fuerzas para
salvar la granja, en una búsqueda
feroz colmada de bulliciosas aventuras.
Esta insólita colección
de animales desafía a los villanos
y al escarpado paisaje del oeste mientras
pone en peligro su pellejo y mide su ingenio
con un misterioso cazador de recompensas
llamado Rico, en una arriesgada carrera
para capturar a Slim y cobrar el dinero
de la recompensa.
El codirector Will Finn ya había
trabajado para varias animaciones Disney
(La Bella y la Bestia,
Aladino y secuela, El
Jorobado de Notre Dame) y DreamWorks
(en la dirección de El
camino hacia El Dorado), mientras
que John Sanford hace su debut con esta
película.
La Disney está
pasando por una de las peores crisis de
ideas en su historia, y esta Vacas
vaqueras, más allá
de que el negocio siga viento en popa
con las recaudaciones de las blockbusters
anuales, constituye una nueva prueba.
Se nota el intento de adaptar el estilo
de John Lasseter aunque el resultado,
más allá de algunos chispazos
que no son originales sino que homenajean
a clásicos de otros estudios (como
los antiguos dibujos de la Warner), deja
un guión pobre, aburrido y extenso,
y eso que la película dura apenas
una hora y cuarto. La única solución
por el momento parace ser distribuir el
talento de otros; en este caso lo que
hace PIXAR. Disney conoce el paño
del mercado global y PIXAR pone las ideas
para que se las distribuyan. Disney es
cada vez más empresa, creyendo
aún que si una película
no recauda es por una inadecuada estrategia
de marketing y no por la calidad de la
obra que produce. Este nuevo milenio ha
sido un desastre en cuanto a producciones,
habiendo culminado una década del
´90 fructífera, incluso con
la nueva versión de Fantasía
(Fantasía 2000,
1999 ), donde se vio una gran camada de
maestros de la animación y también
de nuevas promesas, actualmente condicionadas
en su parte artística por estrictas
normas de mercado, que hasta los pueden
dejar sin trabajo. Hubo algunas excepciones,
claro, aunque se necesita una regularidad
mayor.