
Título original: Serving
Sara
País y año de producción:
Alemania / Estados Unidos, 2002
Dirección: Reginald
Hudlin
Guión: David Ronne,
Jay Scherick
Con: Elizabeth Hurley,
Mathew Perry, Bruce Campbell
Duración: 97 minutos
Calificación:
Apta para todo público
Género: Comedia
/ Romance
Sitio Web: http://www.eneccine.com/infielmentecasada/
Reseña argumental: Joe
Tyler (Matthew Perry) es un agente judicial
que utiliza tácticas rastreras
y los métodos más ingeniosos
para entregar documentos legales a toda
clase de personas, desde mafiosos a millonarios.
Sara Moore (Elizabeth Hurley) es su próxima
"víctima". Su marido,
el intrigante Gordon (Bruce Campbell)
- un ganadero adinerado quien junto con
Sara ha conseguido amasar toda una fortuna
- ha contratado a Joe para entregarle
a Sara los documentos que amenazan con
dejarla sin nada. Sara se queda anonadada
al principio, pero cuando se recupera
de la sorpresa se prepara para vengarse
y recuperar lo que es suyo: una parte
considerable de la cuenta bancaria de
Gordon, un trozo de su ego y quizás
una oportunidad para descubrir el amor
verdadero.
El director Reginald Hudlin es conocido
por haber dirigido a Eddie Murphy en la
aburridísima Boomerang
(1992).
UN BUEN PASATIEMPO
Joe Tyler
(Matthew Perry) es un agente judicial
que debe entregar documentos de divorcio
a Sara Moore (Elizabeth Hurley), porque
su esposo, Gordon (Bruce Campbell), no
quiere dejarle nada del dinero que amasaron
juntos. Sara, al enterarse, prepara su
venganza, utilizando a Joe, pero en el
trayecto se enamora del notificador.
Infielmente
casados (2002) es una comedia
de enredos en la cual se utiliza al unilineal
Matthew Perry, el Chandler de la sempiterna
Friends, junto a Liz
Hurley, la belleza nunca bien explotada
en el cine, para causar un efecto gracioso
y romántico.
En cierta
forma lo consiguen presentando a estos
simpáticos personajes, pero, en
medio de todo, las reiteraciones en cada
una de las escenas rayan en lo obvio y
pasajero, tomando en consideración
de que se trata de una "comedia de
enredos".
En fin;
el filme no es nada malo como para pasar
el rato y se convierte en otra pequeña
película de Reginald Hudlin, que
no sorprendió en absoluto con The
Ladies Man e hizo la torpe The
Great White Hype, aunque en algún
momento de su carrera le fue bien con
trabajos interesantes como Boomerang
(Eddie Murphy) y la ganadora en Sundance
House Party. Por cierto,
si es que sirve de algo, los guionistas
del filme, Jay Scherick y David Ronn,
han trabajado en la serie Spin
City.