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ALIEN VS. DEPREDADOR


Título original
: Alien Vs. Predator
País y año de producción: Alemania / Canadá / Estados Unidos / República Checa, 2004
Dirección: Paul W. S. Anderson
Guión: Paul W. S. Anderson, sobre historia de este, Dan O´Bannon y Ronald Shusett, basado a su vez en los caracteres creados los dos últimos para la saga Alien y los Jim y John Thomas para la saga Depredador.
Con: Sanaa Lathan, Raoul Bova, Lance Henriksen
Duración: 101 minutos
Calificación: Apta para todo público
Género: Ciencia ficción / Terror
Sitio Web: http://www.avp-movie.com/






Reseña argumental
: Los monstruos protagónicos de dos de las franquicias cinematográficas más exitosas tienen a la Tierra como campo de batalla en la película Alien vs. Depredador. El descubrimiento de una antigua pirámide enterrada bajo el hielo de la Antártica hace acudir a un equipo de científicos y aventureros al continente congelado. Allí se topan con un descubrimiento aún más espeluznante: dos razas alienígenas están en guerra. Gane quien gane, nosotros perdemos.

Una increíble y terrorífica aventura se inicia cuando el multimillonario industrial Charles Bishop Weyland reúne a un equipo internacional de arqueólogos, científicos expertos en seguridad; conducidos por la ambientalista Alexa "Lex" Woods para investigar una misteriosa emanación calorífica que proviene de las profundidades bajo la Antártica. De lo que son testigos, 2000 pies bajo la superficie congelada, al principio los excita y enseguida los aterroriza. Descubren una pirámide que es una mezcla de las culturas Azteca, Egipcia y Camboyana. Dentro de la pirámide encuentran una red de cuartos tan tecnológicamente adelantados que se hace obvio que una influencia extraterrestre ha estado trabajando ahí por varios miles de años. Las paredes de los cuartos se reconfiguran de manera inesperada, atrapando a algunos miembros del equipo y aislándolos de sus colegas.

Al moverse de sala en sala, la atemorizante verdad finalmente se revela. Los Depredadores han mantenido cautiva y con vida a una Reina Alien, la cual pone sus huevos en intervalos de 100 años. Los jóvenes guerreros Depredadores son puestos a prueba luchando contra las crías de Aliens. El equipo de investigación se encuentra justamente en medio de un increíble ritual de iniciación y de una guerra entre Aliens y Depredadores.

El director británico Paul Anderson había dirigido interesantes trabajos como Shopping (1994), La nave de la muerte (1997) y Resident Evil: El huésped maldito (2002).


Curiosidades: En el Departamento Artístico, y como artista de storyboard (los dibujos de los planos del guión que luego son llevados a la pantalla grande), figura nuestro compatriota Richard Bennett, quien ya había trabajado como ilustrador en Northfork (2003), un drama fantástico norteamericano de mediados de siglo, producido en 2003, protagonizado por James Woods y Nick Nolte, y que no ha salido editado en video ni tampoco estrenado en cine aquí en Uruguay, aunque por ahí la estaremos viendo en televisión para abonados algún día de estos.

El nombre de la película se inspira en la serie de comics Darkhorse Aliens vs. Depredador (1989 y 1990), editada antes de Alien 3 (David Fincher, 1992) y luego de Aliens: El regreso (James Cameron, 1986). Aquí el argumento era similar al de la película de 2004 (a fines de los ´80 Hollywood no quiso saber de nada con AvP), con la diferencia de que la acción tomaba lugar en otro planeta donde no había humanos y sí una nueva Reina Alien (eran dos en total) cuya producción aumentaba aún más el número de Aliens, convirtiendo a los Depredadores de cazadores a presas. El videojuego recién vendría en 1994. Lo pueden jugar en "Baltimore" (18 de julio entre Zelmar Michelini y Plaza De Cagancha).





BIEN LLEVADA


En esto de monstruos, Alien tiene un poco más de estirpe que Depredador. La saga de tres filmes marcó a toda una generación. Alien: El octavo pasajero de Ridley Scott fue la inicial. Desde el primer impacto del monstruito saliendo del pecho del viajero, sobre la mesa de comer, a todo lo que pasaba en la visita a la Madre Alien y el peligro de que estos seres llegaran a la Tierra, hubo mucho de miedo y buen cine. Depredador nació en 1987 dirigida por John McTiernan, con la actuación de Arnold Schwarzenegger; tuvo una continuación, tres años después, pero no tuvo tanto éxito.


Son dos tipos de seres distintos. Alien nos lleva más al extraño, justamente, al distinto, al que se le cataloga como monstruo porque no es igual que uno. Eso implicó hasta estudios sobre dicha temática. En cambio, Depredador es simplemente un guerrero que llega del exterior, con una apariencia muy similar a un samurai y que crea el pánico en la Tierra.


Aquí el guión es excelente. La historia que narra es simple, lineal, pero permite el juego del gato y el ratón, da pie a videojuegos (negocio redituable) y hace que el espectador mantenga la tensión durante todo el metraje.


Se inicia la aventura con el descubrimiento de una extraña pirámide debajo de la Antártida con escrituras aztecas, camboyanas y egipcias. Una vez allí, la expedición logra ver que es anterior a esas civilizaciones y el grupo intenta conocer la verdad. Pero ésta no siempre es la que uno quiere. Encierra una historia, quizás la de la propia humanidad, que provocará desastres varios: los Depredadores, seres de un mundo mucho más avanzado al nuestro, miles de años atrás llegaron a nuestro planeta. Se contactaron con los pueblos que había entonces. Les enseñaron su tecnología. Construyeron pirámides, entre otras cosas. Y usaron a esos humanos como huéspedes (mediante los sacrificios rituales) para criar las larvas de los alien, que luego utilizarían como presas para cazarlos cada cien años.


Claro...; no se puede pedir mucho más de lo que la película da. Pero es honesta consigo misma, no juega con lo repetitivo, es inteligente, sostiene un clima que va creciendo en intensidad y la guerra entre los extraterrestres no dura más de lo que tiene que durar.


Entre tanto, la historia está bien contada. Cada descubrimiento tiene explicación, cada escena está claramente resuelta y el filme se desarrolla aceitadamente. Para que la cosa funcione, además, se maneja la simbología de los aztecas (especialmente) adaptándola a lo que se narra y tiene un formidable trabajo de decoración que permite adecuar lo que se sabe de esta civilización a lo que se va contando. El trabajo de la computadora, otra vez, es formidable y está en función de la historia y no al revés, como muchas películas del género.


El gran mérito de esto es del diseñador de producción, Richard Bridgland, que inventó la arquitectura y la tecnología "depredadora". Es estupendo el trabajo en los cuartos de la pirámide: la cámara de los sacrificios, con cuerpos momificados y extrañas imágenes esculpidas en las paredes, la cámara de los Jeroglíficos que permite la explicación de lo que está sucediendo y la cámara de lucha (además de los pasillos comunicantes) donde se desarrolla la batalla final entre un Depredador y los Alien.


Paul W. Anderson, el director, ya tiene varias películas de acción bien resueltas, entre ellas Soldado Universal (con un argumento difícil de tragar éticamente) y Resident Evil con Milla Jovovich , adaptación de un exitoso videojuego.


Si usted es afín a este tipo de películas de acción, donde más que el terror lo que vale es el suspenso, pero además condimentado con datos históricos que hacen más entretenida la aventura, véala porque le va a gustar. Es un filme, como decía, honesto, artesanalmente esmerado y muy bien contado.


Lo curioso, quizás, está en que esta es un coproducción anglo-checa-canadiense-alemana. Y un detalle sutil pero no menor: el actor Lance Henriksen (entre muchas, protagonista de la serial Millennium), fue el androide Bishop de la primera y segunda Alien, y aquí hace del multimillonario Charlos Bishop Weyland. El apellido deriva de la corporación Weyland-Yutani, la multinacional que había enviado a la Nostromo a la trágica misión de traer al Alien a la Tierra. Quiere decir que aquel robot que vemos en Alien es la imagen de su creador. Este dato muestra que este Alien vs. Depredador no es un filme industrial, sino que hay mucho cariño puesto en él, de parte de quienes lo realizaron.

Andrés Caro Berta


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