
Título original: Cursed
País y año de producción:
Alemania / Estados Unidos, 2004
Dirección: Wes
Craven
Guión: Kevin Williamson
Con: Christina Ricci,
Joshua Jackson, Portia De Rossi, Jesse
Eisenberg, Judy Greer
Duración: 97 minutos
Calificación:
No apta para menores de 12 años
Género: Terror
Sitio Web: http://www.miramax.com/cursed/
Reseña argumental:
En una noche de luna llena en Los Ángeles,
algo punzante surge de las sombras y provoca
que los hermanos Ellie (Christina Ricci)
y Jimmy (Jesse Eisenberg) súbitamente
den un brusco viraje a su automóvil,
que los lanza fuera del camino hacia lo
profundo de un barranco. Logran salvar
sus vidas, pero el accidente los cambia
para siempre. De pronto, la estudiosa
Ellie y el huesudo Jimmy son bendecidos
por una fortaleza física superior,
una sensibilidad aguzada y una innegable
atracción hacia aquellos que los
rodean.
Pero lo que les ocurrió esa noche
no fue simplemente un accidente y lo que
parecía el destino era en realidad
algo más. Los hermanos son arrasados
por nuevos impulsos y no logran controlar
sus nuevos poderes. Deben resolver el
misterio y quebrar la maldición
antes de que ésta consuma completamente
todo lo que se interponga en su camino.
El director Wes Craven es conocido por
trabajos como La pandilla abominable
/ Las colinas tienen ojos (1978),
Pesadilla en lo profundo de la
noche (1984) y La serpiente
y el arco iris (1988). Kevin
Williamson es famoso por sus libretos
para famosas películas de terror
de los ´90 (Scream
y secuela, Sé lo que hicieron
el verano pasado, Aulas
peligrosas).
La marca
de la bestia
(2004) es la peor película de Wes
Craven; una pena que venga a pifearla
dentro de un subgénero tan tentador,
como la licantropía, y más
con él dirigiendo todo detrás
de cámaras. Obviamente tener a
Kevin Williamson en el libreto no es garantía
de nada (en la saga Scream
libretaba homenajes a otro subgénero
del que Craven también formó
parte, el slasher) y esta flojísima
película no es la excepción.
La historia no mueve prácticamente
un pelo, salvo por alguna que otra broma
en el final, y no se transmite miedo en
absoluto, en especial desde donde una
película de hombres lobo jamás
debe fallar: el maquillaje y su hábil
exposición a lo largo del metraje.
AY