
Título original: El perro
/ Bombón: El perro
País y año de producción:
Argentina / España, 2004
Dirección: Carlos
Sorín
Guión: Carlos
Sorín, Santiago Calori, Salvador
Roselli
Con: Juan Villegas, Walter
Donado, Micol Estévez, Kita Ca,
Pascual Condito
Duración: 97 minutos
Calificación:
No determinada (en Argentina: Apta para
todo público)
Género: Drama
Reseña argumental: Juan
Villegas tiene 52 años y ha trabajado
durante los últimos veinte en una
estación de servicio de una solitaria
ruta patagónica. Sin embargo, la
estación se vende y los nuevos
dueños piensan en modernizarla,
lo que implica el despido de Juan. Con
su edad y sin especialización alguna
vive el drama de la desocupación
en su aspecto más trágico.
La casualidad lo lleva a hacer un trabajo
de reparación en un viejo vehículo
y su dueña, también en apuros
económicos, se ofrece a pagarle
con un perro: un estupendo ejemplar de
dogo. La vida de Juan da entonces un vuelco
inesperado. Antes un don nadie, ahora
todo el mundo elogia su perro y, a través
de una serie de contactos, llega a inscribirlo
en un concurso canino deviniendo en esperanzado
'expositor'.
El argentino Carlos Sorín había
dirigido la elogiada Historias
mínimas (2002) y también
uno de los mejores episodios de 18
- J (directores varios, 2004).
El perro
(2004), nuevo y también emotivo drama
del argentino Carlos Sorín, quizás
otra historia mínima, aquí
ampliada por el tiempo que se toma para
hacer ese sensible retrato de un hombre
desocupado, por momentos abatido interiormente,
quien tiene la suerte de que a través
de un trueque, le paguen un trabajo aislado
con un perro dogo. A diferencia de lo que
podría pensarse en principio, el
animal no es el protagonista de la historia;
ambos lo son y se complementan casi a la
perfección, a medida que va transcurriendo
el metraje, en sus distintas y en ocasiones
arriesgadas vivencias, en esos silencios
que hablan por sí solos y en donde
más parecen comunicarse, entenderse.
Las cosas van a cambiar para ese hombre.
Sorín es uno de los grandes cineastas
argentinos y esta película lo ha
vuelto a confirmar. AY