
Título original: The Texas
Chainsaw Massacre
País y año de producción:
Estados Unidos, 2003
Dirección: Marcus
Nispel
Guión: Scott Kosar,
basado en los personajes creados por Kim
Henkel y Tobe Hooper para El loco de la
motosierra (Tobe Hooper, 1974)
Con: Jessica Biel, Jonathan
Tucker, Erica Leerhsen, Mike Vogel, Eric
Balfour
Duración: 98 minutos
Calificación:
No apta para menores de 15 años
Género: Terror
Sitio Web: http://www.texaschainsawmovie.com/
Reseña argumental: La
acción comienza con la llegada
a Texas de un grupo de cinco adolescentes
que regresan de un viaje de excesos en
México rumbo a Dallas para asistir
a un recital. En la ruta se topan con
una joven desorientada y en estado de
shock. A partir de ese momento, ingresarán
en un verdadero círculo de muerte
formado por una galería de sórdidos
personajes. Por supuesto, caerán
en las garras de "Leatherface",
con su máscara de piel humana y
su motosierra como principal herramienta
de aniquilación.
El director alemán Marcus Nispel
viene del videoclip para famosos artistas
norteamericanos (entre otros de distinta
nacionalidad) y está preparando
una versión cinematográfica
de Alicia en el País de
las Maravillas para 2006. El
guionista Scott Kosar ha trabajado en
varios libretos para remakes de famosos
films de terror (Contaminator,
Aquí vive el horror)
e incluso estuvo en el del elogiado thriller
de misterio El maquinista
(Brad Anderson, 2004), con Christian Bale,
que (aún) no pasó por cines
uruguayos.
El loco
de la motosierra
(1974) de Tobe Hooper es de esas clásicas
películas de horror intocables,
imposibles de igualar. Marcus Nispel (alemán,
con antecedentes en documentales musicales
y videoclips) intentó acercársele
en La masacre de Texas
(2003) pero termina haciendo otra cosa.
Hay un buen imitador del famoso villano
Leatherface, cierto esmero en el diseño
de producción (no parece una película
de bajo presupuesto, costó 100
veces más que la original), y a
su vez algunos desvíos que le quitan
buena parte de ese nervio in crescendo,
del posterior grado de tensión
permanente, de esa pesadilla interminable
de locura y muerte que finalmente estallaba
en la historia del ´74. Acá
ya hay personajes bastante innecesarios
que quitan revoluciones al relato y que
no reflejan en absoluto la esencia de
ese terror magistral, crudo y directo,
que aún hoy sigue impactando y
que seguramente continúe haciéndolo.
La desesperación de la protagonista
prácticamente se anula ante la
exhuberante presencia de Jessica Biel,
que no se acerca ni por asomo a la intensidad
ejercida por Marilyn Burns en la original.
Para un director nacido en 1963, que supuestamente
ha visto mucho y buen cine de género,
el resultado de esta remake deja mucho
que desear, incluyendo a casi todos los
personajes. AY