
Título original: The Departed
País y año de producción:
Estados Unidos, 2006
Dirección: Martin
Scorsese
Guión: William
Monahan, basado en los caracteres creados
por Félix Chong y Mak Siu Fai para
Asuntos infernales (MFS, Lau Wai Keung,
2002)
Con: Leonardo DiCaprio,
Matt Damon, Jack Nicholson, Mark Wahlberg,
Martin Sheen
Duración: 152
minutos
Calificación:
No apta para menores de 15 años
Género: Drama
/ Thriller
Sitio Web: http://thedeparted.warnerbros.com/
Reseña argumental: En
el sur de Boston, el departamento de Policía
lucha para desmantelar un círculo
de crimen organizado. La clave es acabar
con el poderoso jefe mafioso Frank Costello
(Jack Nicholson), pero desde adentro de
su propia organización.
Billy Costigan (Leonardo DiCaprio) es
un policía novato que se crió
en el sur de Boston y es el elegido para
infiltrarse en el grupo mafioso. Mientras
que Billy trata de ganarse la confianza
de Frank Costello, otro policía,
Colin Sullivan (Matt Damon), escala rangos
policiales hasta un puesto en la Unidad
de Investigaciones Especiales, y se encuentra
entre un pequeño grupo elite de
oficiales, cuya misión es terminar
con Costello. Lo que sus jefes no saben
es que Colin trabaja doblemente para Costello,
manteniendo al jefe criminal informado
sobre todo lo que pasa en la policía.
Cada uno por su lado debe apurarse a encontrar
a tiempo al soplón que se infiltró
en su grupo porque esa es la única
manera de salvarse a sí mismo.
El director Scorsese es conocido por
trabajos como Calles salvajes
(1973), Buenos muchachos
(1990) y Pandillas de Nueva York
(2002). El guionista William Monahan había
estado en el libreto de Cruzada
(Ridley Scott, 2005) y estará en
el de Parque Jurásico IV,
a estrenarse en 2008.
Curiosidades:
La película original hongkonguesa
es en realidad una saga compuesta por
tres películas.
SCORSESE RECICLADO
Más que un intento de este gran
realizador norteamericano por sumar una
nueva inquietud a trabajar dentro de su
rico curriculum, Los infiltrados
aparece como un desafío a la propia
Academia de Hollywood, como si a Scorsese
le preocupara el hecho de no poder llevarse
todos los rubros principales en los premios
Oscar, ahora que se ha acercado mucho
más a la industria y que por primera
vez una película suya supera la
barrera de los 100 millones de dólares
de recaudación en Estados Unidos,
algo que el público norteamericano
debería ver como un hecho vergonzoso
para sí mismo, teniendo en cuenta
de quién se trata. Esta será
la cuarta vez que Scorsese tendrá
la posibilidad de llevarse el codiciado
premio a Mejor Director y también
por Mejor Película.
El asunto proviene de una trilogía
hongkonguesa que Scorsese adapta a sus
propios pagos, con más referencias
católicas que más bien ofician
de incoformismos, de dudas; con la violencia
estilizada que lo caracteriza, y con un
elenco muy sólido donde otra vez
asoma Leonardo DiCaprio (que a uno no
lo termina de convencer en papeles que
en realidad deberían ir para actores
más adultos) y un Jack Nicholson,
eso sí, cada vez más descansando
en su divismo y soberbia, olvidándose
de aquellos primeros tiempos cuando junto
con Scorsese trabajaban para la "escuela"
de su maestro, Roger Corman.
En realidad no hay nada nuevo que ya no
se haya visto en Calles salvajes
(1973) o en Buenos muchachos
(1990), en las inferiores Casino
(1995) o en la superior Pandillas
de Nueva York (2002); lo que
cae de maduro es que sería una
injusticia que recién vengan a
premiar a Scorsese por Los infiltrados,
que está correctísima y
es bastante solvente en todos sus aspectos
pero que no pasa de ser una historia atrapante
de mafiosos más, todavía
concebida originalmente en Asia, lugar
donde tiene un gran admirador; John Woo,
quien le dedicara a Scorsese El
Killer (1989), su mejor película
hasta la fecha.
Obviamente, ya se sabe que la controversial
Academia tiene sus premios especiales
(que reparan errores del pasado) y también
los que entrega al propio artista personalmente,
cuando el mérito acumulado a lo
largo de décadas cae tan de maduro
que igual otorga esos primeros galardones
a películas bastante menores.