
Título original: Babel
País y año de producción:
Estados Unidos / México, 2006
Dirección: Alejandro
González Iñárritu
Guión: Guillermo
Arriaga, sobre idea de GA y AGI
Con: Brad Pitt, Cate
Blanchett, Gael García Bernal,
Koji Yakusho, Adriana Barraza
Duración: 142
minutos
Calificación:
No determinada a la fecha de estreno (en
EE.UU.: No apta para menores de 15 años)
Género: Drama
Sitio Web: http://www.paramountvantage.com/babel/
Reseña argumental: En
Babel, un incidente trágico
que sucede en Marruecos, en el cual se
ve implicada una pareja estadounidense,
desencadena una serie de acontecimientos
para cuatro familias en diferentes países
del mundo. Relacionados por las circunstancias,
pero separados por continentes, culturas
e idiomas, cada personaje descubre que,
al final, es la familia la que brinda
el consuelo.
En las arenas remotas del desierto de
Marruecos se escucha el disparo de un
rifle que detona una serie de acontecimientos
que relacionarán la lucha desesperada
de una pareja estadounidense por sobrevivir
con la de dos niños de Marruecos
involucrados en un crimen accidental,
con la de una niñera que está
cruzando la frontera ilegalmente hacia
México con dos niños estadounidenses
y con la de una adolescente japonesa,
rebelde y sorda, cuyo padre es buscado
por la policía en Tokio. Sin embargo,
aún cuando los separan culturas
tan opuestas y distancias tan marcadas,
cada una de estas personas tan distintas
se acerca velozmente hacia un destino
compartido de aislamiento y tristeza profunda.
En tan solo unos cuantos días,
cada uno de ellos enfrentará la
terrible sensación de encontrarse
profundamente perdido; perdidos en el
desierto, perdidos para el mundo, perdidos
ante sí mismos, mientras son empujados
hasta el punto más extremo de la
confusión y el miedo, así
como a las más grandes profundidades
de la conexión y del amor.
El director mexicano Alejandro González
Iñarritu es conocido por haber
realizado Amores perros
(2000), 21 gramos (2003)
y una de las más polémicas
historias de 11 de setiembre:
El día que cambió el mundo
(directores varios, 2002). El
guionista Guillermo Arriaga había
libretado las nombradas Amores
perros y 21 gramos;
también la reciente ganadora a
Mejor Video de 2006, según la Asociación
de Críticos, Los tres entierros
de Melquíades Estrada
(2005), dirigida por el famoso actor Tommy
Lee Jones.
VISTA AÉREA
Hay un patrón en las películas
de este director mexicano, González
Iñárritu, que a uno ya lo
termina cansando un poco. La situación
de cada uno de los personajes en todas
las historias cortas y entrecruzadas que
ha venido fabricando en compañía
del guionista Guillermo Arriaga (la algo
sobrevalorada Amores perros,
que sigue siendo su mejor trabajo; la
totalmente olvidable 21 gramos)
ha sido impactante, dura, cruel, porque
ya de pique arrancan en lugares donde
se ven enfrentados a situaciones extremas,
que luego los hacen recapacitar; conocerse
o descubrirse más a sí mismos,
siempre a través de algún
hecho que termina reuniendo y dando sentido
a cada uno de los relatos.
Los sucesos que se producen, que se sufren,
son impactantes, removedores, chocantes.
Pero como que todo queda hasta esquematizado
y de la piel para afuera. No hay una profundidad
suficiente ni tampoco un trabajo de guión
que llegue a inquietar realmente. Todo
es muy llamativo y (livianamente) sugestivo...;
listo.
En Babel esto vuelve
a repetirse, con la comunicación
como obstáculo, con culturas muy
distintas (que no deberían ser
vistas como representativas de lo que
aquí se muestra), nuevamente unidas
por un incidente. Es obvio que un problema
físico o el no saber manejar un
idioma en tierra extranjera allanan bastante
el camino al momento de llegar a un entendimiento.
En Marruecos, entonces, tenemos padres
golpeadores, niños peligrosísimos,
agua sucia o contaminada (si hasta es
mejor tomar un refresco cola norteamericano...),
policías violentos e implacables,
pobladores ignorantes y egoístas.
De México se da una imagen decadente,
con fiestas donde no falta otra famosa
bebida estadounidense (por ahí
funciona como signo de globalización),
algunos de los invitados pierden el control
y hacen cualquier locura, en Japón
supuestamente la juventud es muy parecida
a la que se ve en las comedias industriales
hollywoodenses, mientras que la familia
norteamericana parece ser la más
perfecta y unida, que ve todo lo que no
le es familiar como bicho raro y hasta
con cierta prepotencia, por encima de
cualquier situación límite
que la justifique.
Hay hasta cierta ambición y a la
vez presunción en algunos pasajes
de esta película. Conclusiones
que le quedan grandes a las propias historias
que se manejan, selladas desde su propia
concepción por una sensibilidad
que para nada atraviesa ni llega a lugares
donde otros realizadores y especialmente
guionistas sí lo han hecho y con
mucha más dedicación y calidad.