
Título original: Little
Miss Sunshine
País y año de producción:
Estados Unidos, 2006
Dirección: Jonathan
Dayton, Valerie Faris
Guión: Michael
Arndt
Con: Greg Kinnear, Steve
Carell, Toni Collette, Alan Arkin, Abigail
Breslin
Duración: 101
minutos
Calificación:
No apta para menores de 9 años
Género: Comedia
/ Drama
Sitio Web: http://www2.foxsearchlight.com/littlemisssunshine/
Reseña argumental: La
historia de una de las más enternecedoras
familias disfuncionales; los Hoover. Junta,
la desgarbada familia de seis viaja a
desde Albuquerque, New Mexico, hasta el
concurso de belleza Little Miss Sunshine
en Redondo Beach, California, para hacer
realidad el deseo más grande de
Olive, una niña de 7 años.
Durante el viaje, la familia se debe enfrentar
a los sueños frustrados, las decepciones
y a un VW viejo; llevándolos a
una verdadera competencia de Little Miss
Sunshine. En su viaje a través
de este paisaje cómicamente bizarro,
los Hoover aprenden a confiar y a apoyarse
mutuamente en la senda de la vida... sin
importar cuál sea el reto. Producción
independiente de gran suceso en el Sundance.
Los directores Jonathan Dayton y Valerie
Faris vienen del videoclip.
DE TODO EN LA FAMILIA
Pequeña Miss Sunshine
es una de esas comedias con cierto aroma
a cine independiente norteamericano (que
no es el mismo que el del resto del mundo),
bastante simpática y que retoma
el modelo de familia disfuncional que
se quiere, a pesar de todo, para descargar
en sus personajes y las insólitas
situaciones por las que atraviesan bastantes
dosis reideras y hasta algún que
otro toque dramático y de humor
negro.
Como es de esperar, pasa de todo, dentro
de una misión que consiste en que
la más pequeña de la casa
(Abigail Breslin, la niña de Señales)
logre ganar un concurso de belleza infantil.
Para llegar a destino hay que hacer, sí,
unos cuantos kilómetros en un vehículo
que no está en sus mejores condiciones.
El rendimiento actoral ayuda muchísimo
a esta historia entretenida, que se detiene
en un gay que algo oculta de su pasado,
en un joven adolescente que no habla palabra
alguna por otra causa, en un abuelo con
espíritu joven y siempre dispuesto
a todo, en un padre de familia bastante
racional y muy conservador, y en su esposa
(la notable Toni Colette) que trata de
hacer todo tipo de malabares para mantener
al grupo unido y sin conflictos que lo
afecten.
Curiosamente, la niña no resulta
tan graciosa como cuando se integra con
los demás (en Señales
era adorable, acá a veces se torna
media insoportable) y es en el viaje y
en los minutos finales, en las situaciones
por las que todos atraviesan, donde más
se anota puntos la película; no
tanto en los diálogos, que sí
gravitan al comienzo, cuando se van dando
a conocer los personajes en la mesa de
la casa. Que sea una película para
estar compitiendo en los premios Oscar,
sin embargo, indica que en 2006 la Academia
o no tuvo mucho para elegir o que decididamente
obvió trabajos especialmente hablados
en lengua no inglesa que fueron estrenados
en Los Ángeles y que obviamente
han sido muy superiores.