
Título original: La dignidad
de los nadies
País y año de producción:
Argentina / Brasil / Suiza, 2005
Dirección: Fernando
Solanas
Duración: 120
minutos
Calificación:
No determinada a la fecha de estreno (en
Argentina: Apta para todo público)
Género: Documental
Sitio Web: http://www.pinosolanas.com/la_dignidad_info.htm
Reseña argumental: Esta
es la segunda parte de una tetralogía
(comenzada con Memoria del saqueo
y que habrá de continuar con Argentina
latente y La tierra sublevada)
que el director ha querido dedicar a la
catástrofe argentina del cambio
de milenio.
Al recorrer el país y hablar con
trabajadores, especialistas, profesionales,
productores, ciudadanos, campesinos, indígenas,
fue creciendo en Solanas la idea de realizar
un fresco sobre el país hoy. Cuatro
largometrajes independientes entre sí,
pero unidos por el tema de la Argentina
de la devastación y saqueo al intento
de reconstrucción y las alternativas
de un nuevo proyecto capaz de recuperar
los derechos y de democratizar la democracia.
Pino Solanas es conocido por trabajos
como La hora de los hornos
(codirigida junto a Octavio Getino, 1968),
Los hijos de fierro (1976)
y Tangos: El exilio de Gardel
(1985).
Un nuevo documental
de denuncia sobre la crisis económica
y social que llevó a la rebelión
popular en la Argentina de 2001 y que
ahora, luego de las causas exploradas
en Memoria del saqueo
(2004), se centra en sus consecuencias,
contando historias de vida de gente común,
en esas historias mínimas representativas
de buena parte de la población
argentina que ve cómo sigue viento
en popa una corrupción que aumenta
aún más la distancia entre
ricos y pobres, o entre gente con un sueldo
básico y que al menos tiene las
coberturas mínimas necesarias,
y otras personas que directamente viven
en condiciones de extrema pobreza, injustas
e infrahumanas. Entre el optimisimo y
la desesperación, Pino Solanas
logra un retrato impactante y a la vez
sensible sobre esas personas que luchan
por sus derechos y contra un modelo económico
que no los tiene en cuenta. El espectador
es testigo de hechos medianamente difundidos
por los medios masivos de comunicación
y sobre todo de otros que por lo general
no se muestran, salvo en algún
programa televisivo que solamente se limita
a registrar ese sufrimiento pero que en
el caso de Solanas también se convierte
en algo realmente sentido y doloroso,
delante y detrás de cámaras.
AY