
Título original: The Devil
Wears Prada
País y año de producción:
Estados Unidos, 2006
Dirección: David
Frankel
Guión: Aline Brosh
McKenna, basado en la novela de Lauren
Weisberger
Con: Meryl Streep, Anne
Hathaway, Emily Blunt, Stanley Tucci,
Adrien Grenier
Duración: 109
minutos
Calificación:
Apta para todo público
Género: Comedia
/ Drama
Sitio Web: http://www.devilwearspradamovie.com/
Reseña argumental: La
historia se centra en una chica de pueblo
que desembarca en el que creía
sería el trabajo de sus sueños:
asistente de editora de Revista Top del
universo fashion de Nueva York. Sin embargo,
el puesto ideal pronto se convertirá
en una pesadilla.
El director David Frankel había
dirigido Rapsodia en Miami
(1995) y también algunos episodios
televisivos de famosas series (De
la Tierra a la luna, Band
of Brothers, Sex and
the City). La guionista Aline
Brosh McKenna estuvo en los libretos de
Tango para tres (Damon
Santostefano, 1999; estrenada directamente
en video en Uruguay) y Las reglas
de la seducción (Peter
Howitt, 2004).
David Frankel había
demostrado ser en Rapsodia en Miami
(1995) un buen hacedor de comedia;
un poco al estilo de Woody Allen, la neurosis
light de algunos de sus personajes se asemejaban
más bien a los de una familia disfuncional
escondida, donde una joven (Sarah Jessica
Parker) deseaba casarse y tener una vida
normal, aunque la ansiedad por lograr ese
objetivo le hacía perder el equilibrio
emocional y le traía conflictos varios,
incentivados a su vez por otros personajes
no más racionales que ella. En El
diablo se viste a la moda (2006)
el guión de Aline Brosh McKenna acentúa
aún más la parte femenina
de la historia y el humor (negro) de la
misma, llevando ese micromundo, creado a
partir de la novela de Laruen Weisberger,
o esa otra "familia" también
disfuncional y que luce como algo "normal",
a las oficinas de una revista de modas neoyorquina.
Meryl Streep se termina robando casi toda
la obra, con su personaje de jefa-dictadora,
aunque Anne Hathaway logra hacerle un poco
de sombra y no sólo por su lindo
rostro, despertando muy lentamente el lado
más sensible de su jefa. En una lectura
simple y fugaz se trata de una comedia pasable,
entretenida; en una visión un poco
más profunda tenemos un medio de
comunicación, más interesado
en la apariencia y en las ventas, y con
empleados inmersos en un sistema de permanente
miedo, presión y esclavitud moderna.
Eso sí da mala imagen. AY