
Título original: Borat:
Cultural Learnings of America for Make
Benefit Glorious Nation of Kazakhstan
País y año de producción:
Estados Unidos, 2006
Dirección: Larry
Charles
Guión: Sacha Baron
Cohen, Anthony Hines, Peter Baynham, Dan
Mazer, sobre historia de los primeros
tres y Todd Phillips
Con: SBC, Ken Davitian,
Luenelle, Pamela Anderson, Bob Barr
Duración: 84 minutos
Calificación:
No apta para menores de 15 años
Género: Comedia
Sitio Web: http://www.boratmovie.com/
Reseña argumental:
Sacha Baron Cohen, la estrella y creador
de la serie de HBO Da Ali G Show,
lleva a su personaje del reportero del
Kazajistán, Borat Sagdiyev, por
primera vez a la pantalla grande. Abandonando
su nativa Kazajistán, Borat viaja
a América a filmar un documental.
Mientras cruza de un lado a otro de la
nación, conoce a gente en situaciones
reales con consecuencias hilarantes.
El director Larry Charles ha dirigido
capítulos para la serie Curb
Your Enthusiasm y escribió
otros para Seinfeld y
Loco por ti. Entre los
guionistas se cuentan también numerosos
antecedentes para series televisivas.
VÍCTIMAS
Definir la historia de Borat
(2006) sería algo así como
un controversial (y casi falso) documental
donde un famoso personaje de ficción
se mete en situaciones reales con el fin
de aprender y de paso rescatar algo de
la cultura norteamericana y llevarla a
su vez a la de su gran nación,
pero que al mismo tiempo, e inesperadamente,
se enamora del personaje de bañera
de Pamela Anderson, al verla en un capítulo
de Baywatch en un hotel,
y decide atravesar Estados Unidos para
ir a casarse con ella.
A pesar de una circulación limitada
al momento de su estreno en cines norteamericanos,
la obra tuvo un éxito tal que le
permitió ser reconocida globalmente,
tener incluso una nominación al
Oscar a Mejor Guión Original…
y también muchos problemas con
la policía norteamericana y especialmente
con el gobierno de Kazajistán.
Por más que en los créditos
finales se haga una fugaz aclaración
de que la película no quiso dar
una imagen determinada del país
asiático y sus habitantes, era
evidente que las quejas y pedidos de prohibiciones
no iban a faltar a la cita, debido a los
evidentes y numerosos estereotipos que
aparecen, por más que puedan tomarse
como metáforas mucho más
representativas (conviene señalar
que la primera parte del film fue filmada
en Rumania). Y es que Borat,
dentro de su humor y extravagancia, también
ejerce algunas críticas hacia Estados
Unidos que podrán resultar graciosas
para algunos espectadores, y para otros
decididamente no, empezando por costumbres
tradicionales, de las cuales no escapa
el tema religioso, y llegando hasta escenas
absolutamente bizarras (por no decir demenciales)
que pueden provocar tantas risas como
rechazos.
Los aciertos y defectos de la película
quedan en la propia subjetividad del espectador
(ya se sabe que hay de todo en todos lados,
incluyendo los prejuicios sobre las minorías,
que es a lo que apunta Borat).
Lo único que queda claro es que
la producción se la jugó
y salió ganando, a pesar de todos
los riesgos que conscientemente asumía.
Una obra que bien puede asimilarse a algo
más bien experimental, mezcla de
humor y hasta crueldad, y donde obviamente
resalta el talento como comediante de
Sacha Baron Cohen y, claro está,
una mirada ácida y satírica
hacia al conservadurismo norteamericano.
AY