
Título original: The Messengers
País y año de producción:
Canadá / Estados Unidos, 2007
Dirección: Oxide
Pang, Danny Pang
Guión: Mark Wheaton,
sobre historia de Todd Farmer
Con: Kristen Stewart,
Dylan McDermott, Penelope Ann Miller,
John Corbett, Evan Turner
Duración: 84 minutos
Calificación:
No apta para menores de 12 años
Género: Terror
Sitio Web: http://www.sonypictures.com/movies/themessengers/
Reseña argumental:
La familia Solomon abandona la ajetreada
vida de Chicago por el apartado mundo
de una granja en Dakota del Norte. En
medio de la tranquilidad del campo de
girasoles de la granja, Jess, de 16 años,
se da cuenta hasta qué punto el
aislamiento puede ser terrorífico
cuando ella y su hermano Ben, de 3 años,
comienzan a ver siniestras apariciones,
invisibles para todos los demás.
Cuando estos espectros se tornan violentos,
se cuestiona la salud mental de Jess,
una amenaza doble para la atormentada
joven. Su pasado problemático se
enfrenta con el pasado de los antiguos
inquilinos de la casa, una peligrosa confrontación
que deja su credibilidad en duda para
aquellos a los que ella intenta advertir
desesperadamente antes de que sea demasiado
tarde.
Los hermanos Pang son conocidos por haber
hecho Muerte en Bangkok
(1999) y las tres partes de El
ojo. La historia para esta película
vino de Todd Farmer, guionista de Jason
X (James Isaac, 2001).
EN LA LUCHA Y CON FANTASMAS
Se necesitaba una base para impulsar estos
espectros vengadores que hacen de las
suyas en el campo y acosan a una familia
norteamericana que abandona Chicago para
dedicarse a la plantación de girasoles.
Más que una causa de aislamiento,
lejos del ajetreo de la ciudad, hay otra
que ya no suele ser la búsqueda
del famoso sueño americano sino
la supervivencia. La necesidad de escapar
a una situación económica
complicada se da una vez más bajo
la visión de un extranjero (en
este caso los hermanos Pang, chinos),
como en Lockout (2006),
de nuestro compatriota Ricardo Islas.
A esto, claro, hay que agregarle una amenaza
que no viene del mundo real y que se relaciona,
como en varias películas de terror
oriental, con una tragedia familiar y
particularmente con el deseo de las víctimas
de hacer justicia desde el más
allá y dejar todas las cosas en
su lugar, algo muy específico del
folklore tailandés, del que Oxide
y Danny Pang están bastante empapados.
La historia en sí no reúne
caras famosas, salvo por Penelope Ann
Miller y un poco menos por Kristen Stewart
(la hija de Jodie Foster en La
habitación del pánico),
y no pretende ser ambiciosa. Se declara
modesta, algo que no es poca cosa (si
se tiene en cuenta que a algunos realizadores
- jóvenes - del género les
cuesta mucho asumir eso), y apuesta a
sustos típicos del cine industrial,
con sus infaltables golpes sonoros, más
otros que no abundan y que, sin embargo,
están muy bien trabajados desde
la imagen, marca registrada del buen horror
de oriente y por supuesto de los Pang,
especialmente cuando recordamos la primera
parte de El ojo (2002).
Claro que las posibilidades que hay para
inquietar aparecen pero no en cantidades
suficientes. Se podía haber jugado
mucho más con los sobresaltos y
con escenas nocturnas fuera de la casa
que dentro de la misma. Ahí faltó
un poco más de empuje e imaginación
desde el libreto. Aunque cueste creerlo
los directores orientales nunca olvidan
películas clásicas de terror
occidental, que pudieron ver en sus respectivos
países de origen, a pesar de lo
que ha implicado la censura de algunos
gobiernos. Y aquí se pueden encontrar
varias referencias que probablemente los
hayan influenciado; la más clara
y digna: Aquí vive el horror
(1979) del recientemente fallecido Stuart
Rosenberg. La que apenas salta a la vista:
El sexto sentido (1999)
del hindú M. Night Shyamalan, que
también es una notable película
pero que no inventó tanto, si tenemos
en cuenta clásicos que duermen
en el olvido como Carnaval de
almas (1962) del incansable Herk
Harvey.