
Título original: The Jacket
País y año de producción:
Alemania / Estados Unidos, 2005
Dirección: John
Maybury
Guión: Massy Tadjedin,
sobre historia de Marc Rocco y Tom Bleecker
Con: Adrien Brody, Keira
Knightley, Kris Kristofferson, Jennifer
Jason Leigh, Kelly Lynch
Duración: 103
minutos
Calificación:
No determinada a la fecha de preestreno
(en Argentina: No apta para menores de
16)
Género: Drama
/ Fantástico / Terror
Sitio Web: http://wip.warnerbros.com/thejacket/
Reseña argumental: Jack
Starks regresa de la Guerra del Golfo
a su ciudad natal sufriendo amnesia. Insólitamente
es acusado de haber matado a un policía.
Por el crimen es sentenciado a un tratamiento
en un hospital psiquiátrico. El
tratamiento consiste en la inyección
de drogas experimentales, una camisa de
fuerza y permanecer encerrado en el depósito
de la morgue. Producto de las drogas,
la mente de Starks viaja hacia el futuro
y conoce a Jackie. Ambos descubren que
él está sentenciado a morir
en cuatro días. Los dos deberán
encontrar la solución para escaparle
a la muerte.
El director inglés John Maybury
ha llegado a hacer películas ultraindependientes
en su Inglaterra natal y desde muy joven.
De todos sus trabajos se pudo ver en Uruguay
El amor es el diablo
(1998). También es escritor y pintor,
un artista considerado pionero del arte
contemporáneo británico
y deliberadamente exótico y provocativo,
que tiene como grandes inspiradores a
Cocteau, Warhol y Kenneth Anger, entre
otros. Con sus obras llegó a participar
en las galerías más importantes
del mundo.
Regresiones
de un hombre muerto (2005) es
un trabajo que de pique simula ser uno
de esos tantos con giros argumentales
que no dicen nada pero que con el correr
de los minutos se torna bastante interesante,
en especial por el pulso que se le va
dando al relato y también por labores
actorales que lo realzan enormemente (Brody,
Knightley y especialmente Daniel Craig,
haciendo de loco). La Guerra del Golfo
en 1991 pudo haber sido disparador para
algunas críticas, pero la trama
tan solo la usa de plataforma para crear
una historia que se reduce a una clínica
psiquiátrica y donde un hombre
acusado injustamente de un crimen comienza
a ver el futuro. Ahí el asunto
pasa a alternarse con el mundo exterior,
y todo se reduce en ver cómo ese
paciente usado como "conejillo"
de drogas experimentales trata de cambiar,
en una carrera contra el tiempo, el destino
de las cosas con el fin de salvarse a
sí mismo y también a la
gente que quiere. Todo se diluye, sí,
en un gran asunto mínimo pero narrado
(y filmado) muy eficazmente. AY