
Título original: 300
País y año de producción:
Estados Unidos, 2006
Dirección: Zack
Snyder
Guión: ZS, Kurt
Johnstad, Michael Gordon, basado en la
novela gráfica de Frank Miller
y Lynn Varley
Con: Gerard Butler, Lena
Headey, Dominic West, David Wenham, Vincent
Regan
Duración: 117
minutos
Calificación:
No apta para menores de 9 años
Género: Acción
/ Bélica / Histórico
Sitio Web: http://300themovie.warnerbros.com/
Reseña argumental: La
película está ambientada
en el año 480 A.C., durante la
batalla de las Termópilas, donde
el Rey de Esparta y su ejército
se encontraban evitando el avance de los
persas. El comportamiento de los espartanos
inspiró a todos los pueblos griegos
para luchar contra los persas y ayudó
al desarrollo de la primera democracia
de la historia.
Zack Snyder había dirigido El
amanecer de los muertos, remake
con altibajos de Muertos vivos:
La batalla final (George Romero,
1978).
Curiosidades:
La película no es una remake de
Los 300 héroes
(Rudolph Maté, 1962), sino que
se basa estrictamente en la novela gráfica
de Miller y Valey.
GRACIAS POR EL JUEGO
Al creador de la novela gráfica
en que se basa 300, Frank
Miller, se le había dado por tomar
la Batalla de las Termópilas para
contar a su manera y con su particular
y talentoso estilo (junto a Lynn Varley),
la Batalla de las Termópilas, donde
los espartanos lograron frenar el avance
del numeroso ejército persa hacia
la Grecia continental.
El resultado de la película no
está mal, siempre y cuando se entre
en el juego que planteó el cómic
y en los condimentos que agregó
la película de Zack Snyder. Porque
si hay que remontarse a lo que realmente
pasó, pues cabe aconsejarle a los
iraníes que no se enojen tanto,
sino que más bien aprovechen para
reírse de los disparates que se
ven en el bando persa (monstruos, bestias
salvajes, guerreros ingenuos e inútiles
como parte de sus antepasados) y hasta
en los famosos 300 (todos salidos de una
sala de musculación y a los gritos
pelados, ostentosos). Sí tendrían
que reparar, entre tantos ejemplos, en
la facilidad con la que en Alejandro
Magno (Oliver Stone, 2004) se
conquista a los persas.
El problema es que la gran cantidad de
gente (sobre todo de adolescentes) que
está venerando a 300
por buena parte del globo crea que la
historia fue así, con algunos combatientes
espartanos haciendo los clásicos
chistes de películas industriales,
tipo "Ahora estoy muy ocupado"
(o sea, matando gente); "después
hablamos". Ése es el
mayor peligro.
Como película es visualmente deslumbrante,
con una fotografía oscura y cobriza,
con notables efectos especiales (pantalla
azul, de por medio en casi toda la filmación)
y escenas de lucha que a veces abusan,
sí, de la cámara lenta.
Pero el guión, en realidad, es
bastante flojo. Todo de la piel para afuera
y con algo de lentitud en el relato. Intenta
acercarse a personajes (esquematizados)
pero no mueve absolutamente nada, salvo
por un plano en el final, donde la toma
es desde arriba y la cámara se
va alejando, viendo lo que pasó
con la lucha final de los "300"
en tierra.
Otra cosa curiosa: con todos los brazos,
piernas, y cabezas que vuelan (siempre
en cámara lenta) más toda
la violencia detallada de las distintas
luchas, ¿cómo la película
va a ser calificada "No apta para
menores de 9 años"? Todo un
misterio.
En cuanto a Zack Snyder, hay que reconocer
que es un realizador con buenos chispazos,
pero que hasta ahora como que no ha terminado
de cerrarle a uno lo suficiente, tanto
aquí como en El amanecer
de los muertos (2004), adaptación
del clásico de George Romero Muertos
vivos: La batalla final, cuyos
primeros quince minutos eran casi magistrales
y luego terminó más concentrada
en la lucha que en las sutiles críticas
sociales de su predecesora y que en esta
remake se podrían haber perfectamente
reciclado, apuntando incluso en otras
tantas direcciones.