
Título original: Lions
for Lambs
País y año de producción:
Estados Unidos, 2007
Dirección: Robert
Redford
Guión: Matthew
Michael Carnahan
Con: Robert Redford,
Meryl Streep, Tom Cruise, Michael Peña,
Peter Berg
Duración: 88 minutos
Calificación:
No apta para menores de 12 años
Género: Bélico
/ Drama / Thriller
Sitio Web: http://lionsforlambs.unitedartists.com/
Reseña argumental:
Leones por coderos narra
tres historias interconectadas. El Senador
Jasper Irving (Tom Cruise) está
a punto de revelar una exclusiva a una
periodista de televisión (Meryl
Streep), que podría afectar el
destino de dos estudiantes de la Universidad
de West Coast. Estos se encuentran en
Afganistán siguiendo la influencia
del idealista profesor Dr. Malley (Robert
Redford). Malley está tan angustiado
como conmovido y trata de inspirar a un
alumno aventajado de su clase.
"Si esta película hubiera
sido acerca de la guerra es probable que
no me hubiera interesado, porque sabía
que la guerra iba a ser abordada desde
diferentes puntos de vista a lo largo
del tiempo. En cambio, lo que me llamó
la atención de Leones por
corderos es la manera en cómo
la historia usa la guerra como catalizador
para tres historias muy personales, acerca
de cosas que me interesan más:
el papel de los medios, de la educación,
de la política y de la juventud
en los Estados Unidos. Lo que me intrigaba
en realidad era la idea de que estas historias
pudieran entrelazarse de alguna manera,
desde un punto de vista dramático,
para que obligaran al público a
pensar cuál es nuestra situación
actual". Robert Redford - Director
Redford había dirigido la oscarizada
Gente como uno (1980),
Nada es para siempre (1992)
y El dilema (1994).
YO ESTOY EN CONTRA
Aunque un poco tarde, a cuatro años
de la invasión, cuando ya no quedan
entusiastas por la Guerra de Irak, Robert
Redford quiere dejar constancia de que
él tampoco la apoya. En este desarticulado
film, que parece rodado antes de que el
libretista hubiera terminado su tarea,
las razones de Redford resultan tan confusas
que quizá hubiera sido mejor que
se mantuviera callado.
La película cuenta tres historias
paralelas que, aunque amagan conectarse,
nunca lo consiguen del todo. En una el
profesor Redford trata de convencer a
un alumno -escéptico ante la pudrición
moral de la política estadounidense--
que no abandone el curso, que vuelva a
clase. Le pone el ejemplo de otros dos
alumnos, un negro y un mexicano, que se
fueron a combatir con el ejército
a Afganistán, para después
tener "autoridad moral" para
criticar.
Otra historia muestra a esos dos alumnos,
el negro y el mexicano, que caen de un
helicóptero en Afganistán,
son atacados en el desierto y, aunque
se intenta rescatarlos, no van a volver
vivos. Adecuada conclusión, si
se me permite decirlo, a su decisión
de adquirir "autoridad moral"
para criticar al gobierno, exterminando
antes afghanos al por mayor.
La tercera historia es la única
que impresiona. Una periodista bastante
vacilante en su definición progresista
(Meryl Streep) pese a ser una veterana
de los años sesenta-setenta, concurre
a una entrevista con un joven senador
guerrerista, histéricamente amenazador,
interpretado por Tom Cruise con todos
sus tics y miradas de loco, por una vez
apropiadas. Conocí a uno de ésos.
Hacen correr escalofríos por la
columna vertebral. Cualquier fascista
extremo del Uruguay parece un niño
de pecho a su lado.
Si la película se sostiene, creo,
como narración intensa de un tema
político de actualidad, no es por
el confuso análisis de situación
que expone sino por lo logrado que está
el personaje de Cruise. Los crímenes
que EE.UU. no sólo ha cometido
sino que además ha exhibido cínicamente
ante el mundo durante su intervención
en Irak, y que nos han sorprendido a todos,
son el resultado de la acción persistente,
durante décadas, de estos equipos
de sádicos con poder hegemónico,
moviéndose como fieras cebadas
dentro de una democracia vacilante.