
Título original: Ricordati
di me
País y año de producción:
Francia / Inglaterra / Italia, 2003
Dirección: Gabriele
Muccino
Guión: GM, Heidrun
Schleef
Con: Fabrizio Bentivoglio,
Laura Morante, Nicoletta Romanoff, Mónica
Bellucci, Silvio Muccino
Duración: 125
minutos
Calificación:
No determinada a la fecha de estreno (en
Argentina: No apta para menores de 13)
Género: Comedia
/ Drama / Romance
Sitio Web: http://www.remembermemylove.com/
Reseña argumental: Las
crisis individuales de una familia de
clase media, donde la unidad resulta ser
lo más frágil que ellos
tienen, es la trama de esta historia en
la cual el director, poco a poco, va mostrando
la complicada existencia de cada personaje.
Valentina, una joven de 17 años,
pareciera estar dispuesta a todo con tal
de conseguir su sueño: convertirse
en una exitosa actriz de televisión.
Este tema la lleva a enfrentarse con su
padre, Carlo, quien siempre anheló
convertirse en un gran novelista y su
esposa Giulia, quien tuvo que dejar su
carrera de actriz de teatro cuando se
enamoró de su director. Los problemas
familiares convirtieron a Valentina y
su hermano Paolo, en jóvenes llenos
de inseguridades. Un fatal accidente automovilístico
hará que Carlo se replantee la
clase de vida que lleva y así los
cuatro miembros de la familia coincidirán
en el mismo interrogante: ¿Es posible
volver a empezar?
El director italiano Gabriele Muccino
había dirigido El último
beso (2001) y En busca
de la felicidad (2006). Heidrun
Schleef había estado en los guiones
de La habitación del hijo
y El caimán (ambas
dirigidas por Nanni Moretti).
DISFUNCIONES Y REPUGNANCIAS
Con El último beso
(2001) el director italiano Garbriele
Muccino conquistaba al público
local, gracias a las divertidas situaciones
de una pareja a la que el embarazo había
agarrado por sorpresa más todas
las visiones que de ésta tenían
sus amigos. Las idas y venidas en las
relaciones, alguna reflexión en
tono dramático sobre la convivencia
y la infidelidad; todos ingredientes para
una comedia cuyo éxito permitió
que pudiera ser distribuida en el mercado
internacional.
Ricordati di me (2003)
a su vez no tuvo tanta resonancia como
la primera pero le sirvió a Muccino
para dirigir En busca de la felicidad
(2006), con Will Smith nominado para el
Oscar como Mejor Actor. A Columbia le
había llamado la atención
su trabajo en esta película donde
otra vez hay una familia disfuncional
y en la que el drama y la comedia vuelven
a mezclarse, solo que aquí los
personajes pueden resultar no muy agradables
que se diga al espectador, con alguna
honrosa excepción en el que interpreta
Laura Morante (la madre), que al menos
tiene cierta dignidad y lucha para que
esa familia no se descalabre del todo.
La película tiene situaciones típicas
de telenovela aunque se defiende, sí,
con el nervio que se le imprime a la narración
y que va de la mano con la neurosis de
esa familia de clase media que Muccino
logra pintar con eficacia dentro de una
sociedad moderna compuesta, según
pudo verse en sus dos últimas películas
estrenadas aquí en Uruguay, de
exitosos y perdedores. Si bien por un
lado puede resultar algo moralista, por
otro carece completamente de humanismo;
la hija más joven prácticamente
se prostituye para llegar a estar de bailarina
en un programa de televisión, el
padre siente el renacer de un viejo amor
y es capaz de dejar a la familia tirada
de la noche a la mañana, mientras
aquella esposa del personaje de Will Smith
en En busca de la felicidad
se mandaba mudar al ver que su marido
era incapaz de traer dinero suficiente
a la casa y todavía se deslindaba
del hijo.
Lo peor de todo esto es que Muccino, por
encima de que capta muy bien los ritmos
y estilos de vida, ve todo esto como algo
normal. Por un lado hace buenas observaciones
y por otro deja mucho que desear en la
forma en cómo resuelve las cosas.
Es incapaz de sacarle el jugo al lenguaje
visual para explorar un poco más
las mentalidades, y descansa en la simplicidad
de sus argumentos, entre gritos y verborragia.
Hace tour de force con sus personajes
pero solo se preocupa por las travesías
y no por qué cosas les dejaron
éstas últimas, al menos
para ser mejores personas. Y cuando lo
hace todo resulta banal; como si el pasado
casi ni importara y siempre dispuesto
a mirar hacia adelante, hacia lo que podría
venir.
Uno puede ver películas como En
busca de la felicidad y quedar
conforme, sí, con la gran actuación
de Will Smith, con un personaje sacrificado,
que la busca por todos lados para poder
salir a flote y de paso asegurar un buen
porvenir para su hijo. Pero en esta historia,
conmovedora por cierto, entre padre e
hijo no puede concebirse que nadie de
sus conocidos fuera capaz de brindarle
alguna ayuda, al menos para salvar el
día, sin necesidad, por ejemplo,
de que pasara hambre o que tuviera que
irse a dormir con su hijo a los baños
públicos de una estación
de subtes. En esa película lo que
menos había era solidaridad. Y
eso es vergonzoso. En un momento el personaje
de Smith le pide una cantidad ínfima
de dinero a un conocido suyo, y éste
no solo no le presta sino que todavía
le recrimina una vieja deuda, que en realidad
era una miseria. Que Muccino lo vea como
algo normal, que el éxito pase
por convertirse prácticamente en
un esclavo asalariado para "triunfar"
y poner en los créditos finales
(la película se basaba en un caso
real) que el hombre terminó haciendo
mucho dinero en los negocios, como un
verdadero logro, haciéndolo valer
por la felicidad del título...
ya es algo muy llamativo, por no decir
alarmante.
Pero estas posturas "extracine"
son tan subjetivas como las interpretaciones
que uno hace. Hay que reconocerle, sí,
que tiene buen ojo para al menos registrar
y hasta por ahí una buena cabeza,
respecto a cómo él ve las
cosas en la sociedad. Y quizás
muchos estén de acuerdo o directamente
ni les moleste. Y eso se tiene que respetar,
por cierto, por más que no se comparta.
Por más que sus películas
apelen a cosas bastante superficiales
(el trabajo de los actores es lo que lo
termina salvando muchas veces, si vamos
al caso) en contextos totalmente desagradables,
donde al aspirante a ocupar un puesto
laboral le va a ir mucho mejor si resta
segundos para comer e ir al baño
con tal de cumplir la tarea asignada.