
Título original: Vantage
Point
País y año de producción:
Estados Unidos, 2008
Dirección: Pete
Travis
Guión: Barry Levy
Con: Dennis Quaid, Matthew
Fox, Forest Whitaker, Sigourney Weaver,
William Hurt
Duración: 90 minutos
Calificación:
No apta para menores de 12 años
Género: Acción
/ Thriller
Sitio Web: http://www.vantagepoint-movie.com/
Reseña argumental:
Ocho desconocidos, con ocho puntos de
vista diferentes, intentan descubrir la
verdad tras un intento de asesinato al
presidente de los Estados Unidos. Thomas
Barnes y Kent Taylor son dos agentes del
Servicio Secreto encargados de proteger
al presidente Ashton en una cumbre sin
precedentes sobre la guerra internacional
contra el terrorismo. Cuando el presidente
recibe un disparo poco después
de llegar a España, surge el caos
y las vidas de distintas personas coinciden
en la caza del asesino. Entre la multitud
se encuentra Howard Lewis, un turista
americano que cree haber filmado al francotirador
con su cámara de vídeo.
También allí, relatando
el acontecimiento histórico para
millones de espectadores de todo el planeta,
está la productora de noticias
para la televisión americana Rex
Brooks. A medida que ellos y otros van
dando a conocer sus historias, las piezas
del puzle empiezan a encajar, y se hará
evidente que hay motivaciones mucho más
oscuras de lo que parece a simple vista.
La estructura es
la misma del Rashomon
(1950) y hasta acá llega Justo
en la mira (2008), porque a diferencia
de la tensión psicológica
a la que aspira este film de Pete Travis
(manejada brillantemente en la obra maestra
de Kurosawa) no tiene aquellos cuestionamientos
hacia la propia naturaleza del ser humano
que se dejaban ver en el final de la obra
del realizador japonés. Tan solo
roza y a la vez despierta cierto interés
la situación del personaje de Dennis
Quaid, con esa espina clavada de un atentado
anterior contra el Presidente de Estados
Unidos, que lo dejó bastante afectado.
Ocho personajes y ocho puntos de vistas
son en realidad las piezas de un rompecabezas
llevado con notoria agilidad, con algunos
bienvenidos apuntes sobre la manipulación
de los medios de comunicación (el
papel de Sigourney Weaver recuerda al
cinismo de Faye Dunaway, como la encargada
de programación en Network,
de Sidney Lumet), asuntos políticos...
y listo. El resto descarga todo en la
acción (como si quisieran emular
aquella memorable persecución de
Contacto en Francia,
de William Friedkin) y revela que el asunto
de saber quién fue el autor de
ese asesinato contra el Presidente norteamericano
en España (la película en
realidad fue filmada en México)
es lo principal. Una historia en definitiva
muy simple pero con un enfoque que si
bien no es original igual mantiene despierto
al espectador. AY