
Título original: AVPR:
Alien vs. Predator: Requiem
País y año de producción:
Estados Unidos, 2007
Dirección: Colin
Strause, Greg Strause
Guión: Shane Salerno,
basado en caracteres creados por Dan O´Bannon
y Ronald Shusett (para Alien: El octavo
pasajero) y Jim Thomas y John Thomas (para
Depredador)
Con: John Ortiz, Steven
Pasquale, Johnny Lewis, Reiko Aylesworth,
David Paetkau
Duración: 86 minutos
Calificación:
No determinada a la fecha de estreno (en
Argentina: No apta para menores de 16)
Género: Acción
/ Ciencia Ficción / Terror
Sitio Web: http://www.avp-r.com/
Reseña argumental: Cuando
una nave exploradora Depredadora se estrella,
aparece en un pueblo de Colorado. Los
Aliens a bordo escapan y matan a todos
los Depredadores, excepto a uno. El último
Depredador sobreviviente debe ahora acabar
con todos los Aliens, así como
con el terrorífico Depred-Alien
que fue engendrado en la anterior entrega.
Mientras tanto, los habitantes del pueblo
están siendo inútilmente
atrapados en medio del último enfrentamiento
entre estas dos criaturas míticas.
El guionista Shane Salerno había
estado en los libretos de Armageddon
(Michael Bay, 1998) y Shaft
(John Singleton, 2000) pero fundamentalmente
hizo un muy premiado documental a los
18 años titulado Sundown
(1991) sobre el tema del abuso de drogas
y el impacto a nivel de la clase media,
que llamó la atención de
productores y ejecutivos en la industria.
Alien vs.
Depredador 2 (2007) es un film
bastante movido, con mucha acción
y que por primera vez no solo muestra
el hogar de los famosos Depredadores (no
muy inspirado, por cierto), sino también
lo que la hipotética quinta parte
de Alien iba a presentar:
los Aliens haciendo estragos en zonas
urbanas del planeta Tierra. Los humanos
tan solo ofician de piezas decorativas
y obstaculizadoras para esta guerra desatada
entre las dos especies del título
(una cazadora y con cierta inteligencia,
la otra implacable y buscando procrear
la especie). Y Walter Hill nuevamente
aparece en la producción de una
obra a la que realmente se le va la mano
en lo que son las permanentes luchas y
persecusiones en sí, que tienen
su agilidad aunque en ocasiones cae en
cierto morbo que pudo haber sido mayor
aún, de no ser por los cortes que
se terminaron haciéndole al metraje
final (como el despellejamiento a un ser
humano). Esta segunda parte no supera
a la original, que tenía un poco
más de cuidado con la (mínima)
historia, cierta mesura en los combates,
y un muy esmerado diseño de producción.
La secuela es más bien un momento
bastante aguerrido, aunque con algunos
bienvenidas ironías de tono político,
económico y hasta un final bastante
sorpresivo y original, que olvida a las
criaturas invasoras y recae en el papel
de ese ser humano desalmado, de soluciones
prácticas, cuidando imágenes
y siempre pensando en el dinero.