
Título original: Alvin
and the Chipmunks
País y año de producción:
Estados Unidos, 2007
Dirección: Tim
Hill
Guión: Jon Vitti,
Will McRobb, Chris Viscardi, sobre historia
del primero y basado en los caracteres
creados por Ross Bagdasarian para la serie
animada
Con: Jason Lee, David
Cross, Cameron Richardson, Jane Lynch,
Verónica Alicino
Duración: 92 minutos
Calificación:
Apta para todo público
Género: Comedia
/ Musical
Sitio Web: http://www.alvinandthechipmunksmovie.com/
Reseña argumental:
Después de probar suerte con un
desesperanzado compositor -Dave Seville-
tres ardillas muy peculiares, Alvin, Simon
y Theodore, deciden hacer de la casa de
Dave la suya propia. Enseguida las ardillas
se dan cuenta de la necesidad de convencer
a Dave de que las deje vivir en su casa
para demostrarle que no sólo pueden
andar como una persona… ¡sino
que además pueden cantar! No tardarán
en revelarse como la sensación
musical del momento, mientras Dave se
convierte en algo más que en su
compositor; en su padre. Los problemas
comienzan cuando las ardillas comienzan
a darse cuenta de su éxito y se
revelan contra Dave. Sin embargo, pronto
descubrirán que haber formado una
familia con Dave es el mayor éxito
de todos.
La película está basada
en la serie de dibujos animados de los
años 50, creada por el fallecido
compositor Ross Bagdasarian (a quien se
le dedica la película en los créditos
finales) sobre un grupo musical de ardillas.
El director Tim Hill había dirigido
Los Muppets en el espacio
(1999) y Garfield 2 (2006).
Entre los guionistas se destacan los antecedentes
de Jon Vitti (libretos para algunos capítulos
de Los Simpson y participación
en el guión de Los Simpson:
La película).
El éxito
de la serie animada hizo eclosión
a partir de 1983, gracias al hijo del
creador de las ardillas cantoras, Ross
Bagdassarian Jr., quien impulsó
los dibujos animados basados en los famosos
roedores creados hace exactamente 50 años.
Al parecer la música, que realmente
gravitaba en los cartoons, no
lo hace con el mismo peso en este largometraje
que aquí agrega algunos elementos
más representativos de la década
del ´50 que la del ´80 y que
tiene un pulso narrativo más bien
llevado por las esporádicas ocurrencias
e intercambio de diálogos que hacen
las ardillas que por las propias situaciones
generales del libreto. La película
tiene su moraleja, claro, que siempre
será bienvenida, por eso de que
la riqueza material, el éxito inmediato
y la consecuente explotación nunca
podrán con los valores de algo
muy parecido, en este caso, a una verdadera
familia. AY