
Título original: Charlie
Wilson´s War
País y año de producción:
Estados Unidos, 2007
Dirección: Mike
Nichols
Guión: Aaron Sorkin,
basado en el libro de George Crile
Con: Tom Hanks, Julia
Roberts, Philip Seymour Hoffman, Amy Adams,
Ned Beatty
Duración: 97 minutos
Calificación:
No determinada a la fecha de estreno (en
Canadá: No apta para menores de
14 años)
Género: Biográfico
/ Drama
Sitio Web: http://www.charliewilsonswar.net/
Reseña argumental:
Es la historia real de cómo un
congresista de Texas, al que le gustaba
pasarla bien, una mujer de la sociedad
de Houston, a la que le gustaban las buenas
causas, y un agente de la CIA, al que
le gustaban los buenos combates, conspiraron
para llevar a cabo una de las mayores
operaciones clandestinas de la historia.
La acción transcurre a principios
de los ´80, poco después
de la invasión rusa a Afganistán,
y cuenta cómo a través de
una insólita alianza convierten
a los talibanes en los legendarios luchadores
por la libertad del país.
El veterano realizador alemán
Mike Nichols es conocido por haber dirigido
películas como Silkwood
(1983), Recuerdos de Hollywood
(1990), Colores primarios
(1998), entre tantas otras. El guionista
Aaron Sorkin estuvo en los libretos de
Cuestión de honor
(Rob Reiner, 1992), Daños
corporales (Harold Becker, 1993)
y Mi querido presidente
(Reiner, 1995).
Juego de
poder (2007) pretende ser una
gran sátira hacia la política
norteamericana, a partir de las experiencias
recogidas por George Crile en su best
seller acerca del congresista texano que
craneó una operación clandestina
que terminó expulsando a los rusos
de Afganistán. Sin embargo, dentro
de su ironía, el film es muy consciente
de otros hechos absolutamente manipuladores
(hasta en aspectos religiosos) y que los
tira como a la pasada: la insistencia
en mostrar pulverizadas (en todo sentido)
a las víctimas de guerra en el
país asiático, el invasor
matando salvajemente y sin piedad desde
helicópteros y como en un videogame,
estereotipos superficiales en ambos bandos,
retratos que pretenden ser muy representativos
de diplomáticos y autoridades de
otros países y que se ahogan en
la simpleza de actitud y pensamiento...
Sería bueno que el propio Charles
Wilson hubiera escrito sus vivencias y
señalara lo que estrictamente experimentó
con todo eso (ambientes, personas, viajes,
etc.), ya que por más Mike Nichols
que haya en la dirección el libreto
deja un tono más bien de prédica
partidarista, con hechos quizás
algo retocados; todo con sabor a muy poco
y respaldándose claramente en la
"simpatía" y humor negro
conquistador de los tres actores principales.
AY