
Título original: The Spiderwick
Chronicles
País y año de producción:
Estados Unidos, 2008
Dirección: Mark
Waters
Guión: Karey Kirkpatrick,
David Berenbaum, John Sayles, basado en
la serie de libros de Tony DiTerlizzi
y Holly Black
Con: Freddie Highmore,
Mary-Louise Parker, Nick Nolte, Joan Plowright,
David Strathairn,
Duración: 107
minutos
Calificación:
Apta para todo público
Género: Drama
/ Fantástico / Thriller
Sitio Web: http://www.spiderwickchronicles.com/
Reseña argumental: No
confíen en lo que creen ver...
Cosas peculiares comienzan a suceder en
el momento que la familia Grace (Jared,
su hermano gemelo Simon, su hermana Mallory
y su madre) abandona Nueva York para mudarse
a la solitaria y vieja casona, propiedad
de Arthur Spiderwick, su tío bisabuelo.
Incapaces de explicar las desapariciones
y accidentes extraños que parecen
suceder diariamente, los hermanos investigan
qué está realmente sucediendo
y descubren la extraordinaria verdad de
la hacienda Spiderwick y las criaturas
que la habitan.
El director Mark Waters había
dirigido Un viernes de locos
(2003), Chicas pesadas
(2004) y Como si fuera cierto
(2005). Entre los guionistas caben destacar
los antecedentes de Karey Kirkpatrick
(codirectora de Vecinos invasores,
participación en libreto de Jim
y el durazno gigante, El
pequeño vampiro y La
telaraña de Charlotte),
David Berenbaum (guión de Elf:
El duende, La mansión
embrujada - protagonizada por
Eddie Murphy) y John Sayles (realizador
de películas como Escrito
en el agua, Estrella
solitaria y Limbo).
Los cinco libros
de Tony DiTerlizzi y Holly Black, sobre
una mansión en la que extrañas
criaturas (amigables y de las otras) habitan
en la misma y sus alrededores, llevaron
a Las crónicas de Spiderwick
(2008) a tratar de condensarlos en una
atractiva aunque no por ello tan original
historia para niños. Esto porque
por un lado se notan influencias de Tolkien,
George Lucas y el fenómeno Harry
Potter, y a la vez se apuesta a un poderío
visual que si bien no alcanza el vuelo
que pretende transmitir desde dentro de
la historia en sí igual ofrece
cierto ingenio, humor más un paquete
de aventuras medianamente emotivas donde
sin dudas pesa la influencia de dos guionistas
talentosos como Karey Kirkpatrick y nada
menos que John Sayles. También
ayudan las actuaciones de todo el elenco
pero el libreto se queda en algo básico
y tan solo resalta por algunos destellos.
AY