
Título original: 88 minutes
País y año de producción:
Alemania / Canadá / Estados Unidos,
2007
Dirección: Jon
Avnet
Guión: Gary Scott
Thompson
Con: Al Pacino, Alicia
Witt, Leelee Sobieski, Amy Brenneman,
William Forsythe
Duración: 108
minutos
Calificación:
No apta para menores de 12 años
Género: Drama
/ Thriller
Sitio Web: http://www.sonypictures.com/movies/88minutes/
Reseña argumental:
Un profesor de universidad que emplea
su tiempo en dar clases y aconsejar a
la Brigada de investigación criminal
recibe una amenaza de muerte en la que
le avisan que sólo le quedan 88
minutos de vida. El profesor tendrá
que usar toda su habilidad para descubrir
quien le amenaza y salvar así su
vida. Entre los posibles sospechosos se
encontrarán un estudiante disgustado,
una antigua amante rechazada y un asesino
en serie que está en el corredor
de la muerte.
El prolífico productor norteamericano
Jon Avnet había dirigido Tomates
verdes fritos (1991), Algo
muy personal (1996) y Justicia
roja (1997). El guionista Gary
Scott Thompson estuvo en el libreto de
Fracción de segundo
(Tony Maylam, Ian Sharp, 1992; estrenada
directamente en video en Uruguay) y en
los de las dos primeras partes de la saga
Rápido y furioso.
Una película
que postergó su fecha de estreno
(de 2005 a 2007 en Estados Unidos) y que
hasta tuvo cambio de director en el medio
(Jon Avnet por James Foley) termina en
un thriller que no logra despertar el
suficiente interés o, mejor dicho,
la tensión necesaria para un ejercicio
de estas características y donde
si bien en el cine hubo pocos casos parecidos
a éste, casi todos fueron muy efectivos.
Acá solo hay una estrella (el siempre
trascendente Pacino) que intenta saber
de dónde viene esa amenaza que
le dice que tan solo le restan 88 minutos
de vida. Y se da tantas vueltas, y se
pretende despistar tanto al espectador
que al final Avnet y especialmente el
guionista Scott Thompson olvidan que lo
más importante en este tipo de
thrillers es cómo se maneja la
tensión y cómo se juega
eficazmente con esas sospechas, que acá
no paran de deambular. Por momentos el
tiempo que tiene el protagonista para
resolver el enigma no parece importar
más que saber de dónde es
que viene la amenaza de muerte. Y la resolución,
el impacto que pretende transmitirse,
al final de cuentas es bastante pobre
y livianito. AY