
Título original: Push
País y año de producción:
Canadá / Estados Unidos / Inglaterra,
2009
Dirección: Paul
McGuigan
Guión: David Bourla
Con: Chris Evans, Dakota
Fanning, Camilla Belle, Djimon Hounsou,
Maggie Siff
Duración: 111
minutos
Calificación:
No apta para menores de 12 años
Género: Acción
/ Ciencia ficción
Sitio Web: http://www.push-themovie.com/
Reseña argumental:
La División, una agencia gubernamental
clandestina, tiene un oscuro fin: alterar
genéticamente a personas normales
para convertirlas en soldados con poderes
psíquicos. Aquellos que no quieren
participar o que están en contra,
son eliminados. Nick Gant lleva escondiéndose
de la División desde que, siendo
un niño, asesinaron a su padre.
Nick ha heredado sus poderes telequinéticos.
Oculto en Hong Kong se siente seguro,
pero se verá forzado a salir de
su escondite cuando se cruce en su camino
Cassie, una chica de 13 años que
puede ver el futuro. Cassie le pide ayuda
para encontrar a Kira, una joven que tiene
la más poderosa de las habilidades
psíquicas desarrolladas por la
División: puede implantar pensamientos
en las mentes de los demás. Kira
tiene la clave para acabar con la División,
y Nick y Cassie tienen que encontrarla
antes que ellos.
El realizador escocés Paul McGuigan
había dirigido 7: El número
equivocado (2006).
El antecedente
de McGuigan era bastante llamativo (7:
El número equivocado);
por su formato y las interpretaciones
de los personajes de Morgen Freeman y
Ben Kingsley, enfrentados en un duelo
muy peculiar. Aquí cambia totalmente
de género; acción, superpoderes,
espionaje, buenas filmaciones en Hong
Kong, cierta mesura en los trucajes visuales
y pensando no solo en un público
adolescente. A Chris Evans no habría
que subestimarlo tanto (en Celular
demostró realmente lo que podía
rendir) ni tampoco al elenco principal
en general (una vez más Dakota
Fanning), pero lo más importante
sigue en deuda en Push
(2009) y es la historia en sí,
que sin el atractivo del contexto, el
rendimiento actoral y los efectos especiales
prácticamente sería una
más del montón. De hecho
casi lo es. AY