
Título original: Duplicity
País y año de producción:
Alemania / Estados Unidos, 2009
Dirección: Tony
Gilroy
Guión: Tony Gilroy
Con: Julia Roberts, Clive
Owen, Tom Wilkinson, Paul Giamatti, Dan
Daily
Duración: 125
minutos
Calificación:
Apta para todo público
Género: Thriller
Sitio Web: http://www.duplicitymovie.net/
Reseña argumental: Roberts
y Owen interpretan a un par de espías
convertidos en operativos de dos compañías
privadas que viven una relación
amorosa ilícita. Cuando se encuentran
en lados opuestos de una guerra corporativa
campal, descubren que lo más difícil
de su trabajo es decidir cómo y
cuánto confiar en la persona que
se ama.
La oficial de la CIA Claire Stenwick
y el agente del MI6 Ray Koval han abandonado
el mundo del espionaje gubernamental por
puestos lucrativos en dos corporaciones
transnacionales y la oportunidad de enriquecerse
en la lucrativa guerra fría entre
los dos conglomerados rivales. ¿Su
misión? Apoderarse de la fórmula
de un producto que garantiza una fortuna
a la compañía que lo patente
primero.
Para sus jefes, el titán industrial
Howard Tully y el bucanero Gerente General
Dick Garsik, los límites no existen.
A medida que los elementos en juego aumentan,
nadie sabe quién engaña
a quién, y lo más truculento
para Claire y Ray es cómo actúan
uno ante el otro. Mientras los dos intentar
ganar la delantera, estos profesionales
solitarios ven cómo su plan peligra
ante la única cosa que no pueden
vencer: el amor.
El director Tony Gilroy había
realizado Michael Clayton
(2007) y también estuvo en los
libretos de la saga del agente Bourne
(Identidad desconocida,
La supremacía de Bourne,
Bourne: El ultimátum).
A Gilroy innegablemente
le fascinan las historias de espionaje
(fue libretista de la saga Bourne,
protagonizada por Matt Damon) y también
todo lo relacionado al corporativismo.
Aquí vuelve a las andadas, mezclando
las dos cosas, aunque, a diferencia de
lo que se podía pensar luego de
su notable ópera prima Michael
Clayton (2007), el abordaje en
Duplicidad (2009)
adquiere más bien matices
de comedia ácida y hasta de historia
de amor. Uno hubiera deseado mucho más
ver el duelo entre esos dos brillantes
personajes secundarios, como dueños
de dos grandes empresas (Paul Giamatti
y Tom Wilkinson enfrentados), que lo que
al final Gilroy propone como eje central,
que es la historia de dos espías
rivales (Clive Owen y una muy buena Julia
Roberts) que comienzan a sentirse atraídos
uno por el otro. La forma en que lo hace
pudo haber sido mucho más lineal,
ya que el efecto que busca con las idas
y venidas en el relato a veces funciona
(más bien en los minutos finales)
y en otras termina saturando al espectador,
con una historia que se torna bastante
presuntuosa.
AY