
Título original: Gigante
País y año de producción:
Alemania / Argentina / Holanda / Uruguay,
2009
Dirección: Adrián
Biniez
Guión: Adrián
Biniez
Con: Horacio Camandulle,
Leonor Svarcas, Federico García,
Fabiana Charlo, Ernesto Liotti
Duración: 90 minutos
Calificación:
Apta para todo público
Género: Comedia
Sitio Web: http://www.controlzfilms.com/paginas/gigante.htm
Reseña argumental: Jara,
un guardia de seguridad del turno de la
noche en un hipermercado, se enamora con
una limpiadora del lugar a la que espía
a través de las cámaras
de vigilancia. Pronto la vida de Jara
se convierte en una serie de rituales
y rutinas alrededor de ella y su deseo
de conocerla.
Curiosidades:
El realizador Adrián Biniez nació
en Argentina. En 2003 hizo un pequeño
papel en la película Whisky
(Juan Pablo Rebella, Pablo Stoll, 2004),
como músico de Karaoke (de hecho,
es músico en la vida real). Después
de eso se mudó a Montevideo, donde
reside actualmente. Ha ganado premios
en el BAFICI y también en el Festival
Internacional Cinematográfico,
organizado por Cinemateca Uruguaya, por
su corto 8 horas (2005).
PARA
SERVIR A LA REINA
Los premios en festivales
y demás elogios que ha cosechado
esta ópera prima del argentino,
radicado en Uruguay, Adrián Biniez
son más que merecidos. La historia
de este guardia de seguridad que trabaja
por la noche en un hipermercado y se enamora
de una de las empleadas de limpieza del
lugar, cuando comienza a osbervarla a
través de las cámaras que
maneja desde su puesto laboral, está
planteada con una naturalidad tal que
no solo la hace creíble por esas
situaciones cotidianas que el film crea
sino que también seduce por obviar
toda cursilería y dramatismo entorpecedor
para virar hacia el lado de una comedia
con momentos de muy buen humor.
El director, por
su parte, está muy atento a detalles
que denotan el real y único interés
de ese gordo bonachón bastante
tímido y cuyo solitario mundo gira
alrededor de videojuegos, andar con su
sobrino, escuchar música pesada,
y mirar un poco de televisión hasta
quedarse dormido. Por supuesto que la
vigilancia, o su trabajo, es lo de menos,
desde el momento en que detecta y entra
a seguir a esa mujer por toda la ciudad,
con el fin de poder averiguar datos y
gustos personales de ella. Pero a su vez
Biniez nos va revelando a ese hombre que
de ser una ostra pasa a convertirse en
una especie de detective que por esas
casualidades (y por ser tan introvertido)
tiene que padecer situaciones graciosas,
en un contexto local bien realista y fiel
a las costumbres uruguayas que perfectamente
pueden despertar sonrisas a nivel local,
claro está, pero también
en otras partes del mundo.
Su mirada, la respiración entrecortada
mientras la observa y la sigue, las escasas
charlas que mantiene con otros compañeros
y hasta nuevos conocidos, más esa
inquietud permanente que lo invade le
va mostrando al espectador un poco más
de lo que siente, de una forma de ser
que quizás sea más ingenua
de lo que uno pensaba y también
poseedora de un carácter capaz
de hacer cualquier cosa cuando su amada
corre algún riesgo o pasa por un
situación desagradable. Gigante
(2009) es una historia de amor, sí,
pero muy bien orquestada y condimentada.
Sencilla, sin ambiciones, ágilmente
narrada, con buenas ocurrencias, y en
especial con un actor principal (Horacio
Camandulle) cuya labor y dobleces la hacen
más disfrutable todavía.
AY