
Título original: La graine
et le mulet
País y año de producción:
Francia, 2007
Dirección: Abdellatif
Kechiche
Guión: Abdellatif
Kechiche
Con: Habib Boufares,
Hafsia Herzi, Farida Benkhetache, Abdelhamid
Aktouche, Bouraouïa Marzouk
Duración: 151
minutos
Calificación:
No determinada a la fecha de estreno (en
Argentina: No apta para menores de 13)
Género: Drama
Sitio Web: http://www.lagraineetlemulet-lefilm.com/
Reseña argumental: Ciudad
de Sète (Francia), en el puerto
marítimo. El señor Beiji
(Habib Boufares) es un hombre casado de
60 años empleado de los astilleros,
un trabajo que se ha ido haciendo cada
vez más insoportable con el paso
de los años. Por otro lado, es
un cabeza de familia divorciado que intenta
a toda costa mantener unidos a sus seres
queridos, una tarea difícil a causa
de los desequilibrios familiares, las
continuas tensiones que siempre parecen
a punto de explotar y las dificultades
económicas que no hacen más
que empeorar las cosas. En esta delicada
etapa de su vida, parece que todo contribuye
a hacerle sentir inútil. Sin embargo,
sólo piensa en superarlo y decide
abrir un restaurante. Pero no va a ser
fácil. Sus ingresos son insuficientes
e irregulares, y se encuentra lejos de
lo que necesitaría para conseguir
su sueño. No obstante, eso no hará
que deje de intentarlo y de hablar continuamente
del tema, sobre todo con su familia. Esa
familia que poco a poco se irá
uniendo en torno a un plan que se convierte
para todos en un símbolo de la
búsqueda de una vida mejor.
El director tunecino
Abdellatif Kechiche se crió de
pequeño en Niza, Francia, y desde
ese país que lo formó cinematográficamente
logró hacer un sentido retrato
familiar, en homenaje a sus padres, a
sus raíces y con la comida principal
del título como motor simbólico
de este Cuscús
(2007). La película cuenta en su
mayoría con actores no profesionales,
lo que le da un tono mucho más
íntimo y realista a ese grupo unido
pero con contrastes, afectado por el divorcio
del protagonista, un hombre que lleva
décadas trabajando en el puerto
francés y con problemas económicos
que le impiden cumplir un sueño
que tiene en mente: hacer un gran restaurant
en un barco abandonado al que pretende
reformar y dejar a punto, donde su ex-esposa
haría la especialidad de la casa
y él junto a sus hijos trabajarían.
Ese sueño también implica
la lucha por su dignidad, el amor por
una familia que intenta mantenerse fiel
a sus costumbres, ciertos prejuicios y
problemas al momento de hacer los trámites
correspondientes con las entidades locales,
y especialmente una batalla a dos frentes:
la supervivencia y la seguridad de dejar
un legado a los hijos. Entre tomas largas,
primerísimos planos y abundantes
y graciosos diálogos, también
hay un final sorprendente, de entrega,
de sacrificio y que prácticamente
engloba todo el sentir de la familia.
AY