
Título original: Last
Chance Harvey
País y año de producción:
Estados Unidos, 2008
Dirección: Joel
Hopkins
Guión: Joel Hopkins
Con: Dustin Hoffman,
Emma Thompson, Eileen Atkins, Kathy Baker,
Josh Brolin
Duración: 93 minutos
Calificación:
Apta para todo público
Género: Drama
/ Romance
Sitio Web: http://www.lastchanceharvey.com/
Reseña argumental:
Harvey Shine (Dustin Hoffman) es un típico
neoyorkino y está a punto de perder
su empleo como redactor en una agencia
de publicidad. Advertido por su jefe (Richard
Schiff) tiene solo una oportunidad para
realizar su entrega, sin embargo Harvey
opta por ir a Londres durante ese fin
de semana para asistir a la boda de su
hija (Liane Balaban) pero promete estar
de vuelta la mañana del lunes para
asistir a la presentación de la
campaña.
Al llegar y se entera que su hija ha
seleccionado a su padrastro (James Brolin)
para conducirla al altar y entregarla
a su prometido. Tratando de ocultar su
pena y con la esperanza de no perder el
vuelo de regreso, abandona la boda antes
de la recepción. Sin embargo pierde
el avión y cuando llama a su jefe
para explicarle, es despedido.
Tratando de ahogar sus penas en el bar
del aeropuerto, cruza conversaciones con
Kate (Emma Thompson) una interesante y
atractiva empleada de la oficina de estadísticas
en el aeropuerto, de 40 años. La
vida de ella se encuentra limitada por
su trabajo, alguna ocasional cita a ciegas
y las interminables llamadas telefónicas
de su madre (Eileen Atkins). Queda cautivado
por su inteligencia y compasión,
la creciente conexión entre ellos
se hace evidente y los inspira a transformar
sus vidas en algo mejor.
Una historia de
amor sencilla, ocasionalmente inspirada
por su escenario (Londres), con algún
tinte dramático y humorístico
por demás acertados, e inevitablmente
respaldada por las dos muy buenas labores
protagónicas de Dustin Hoffman
y Emma Thompson (nominados en sus respectivos
roles al Globo de Oro, 2008), como dos
personas algo desilusionadas y a las que
el destino une para ponerlos a prueba,
en lo que podría ser una nueva
e impostergable etapa en sus vidas, quizás
la última que tengan. AY