
Título original: Visitante
de invierno
País y año de producción:
Argentina / España, 2007
Dirección: Sergio
Esquenazi
Guión: Sergio
Esquenazi
Con: Santiago Pedrero,
Sandra Ballesteros, Catalina Artusi, Ana
Cuerdo, Pepe Novoa
Duración: 95 minutos
Calificación:
No determinada a la fecha de estreno (No
apta para menores de 16)
Género: Terror
Sitio Web: http://www.visitantedeinvierno.com.ar/
Reseña argumental: Es
la historia de Ariel Lambert, un joven
de veinte años, a quien luego de
un trastorno psicológico, se le
recomienda hacer reposo en un lugar tranquilo
y apacible. En pleno invierno se muda
con su madre y hermana a Villa Mar, un
pequeño pueblo veraniego el cual
en dicha época del año se
encuentra prácticamente desierto.
Allí, poco a poco, Ariel descubrirá
que en una casa cercana a la suya (supuestamente
desierta) entran niños, que no
vuelven a salir jamás. ¿Pero
esto es verdad? ¿O sólo
parte de la locura de Ariel? Habrá
una solo forma de averiguarlo: Ariel deberá
entrar a esa casa.
Un ejemplo de los
tantos interesantes del nuevo cine cine
de terror argentino independiente (en
este caso coproducido con España)
y que suelen recorrer festivales del género
con bastante repercusión. Visitante
de invierno (2007) pudo ser estrenada
en cines de la vecina orilla y luego de
dos décadas sin que pudiera proyectarse
una película de terror en su circuito
comercial. Esquenazi forma parte de esa
talentosa camada de cineastas argentinos
con antecedentes más que llamativos
(su ópera prima Interferencia,
Número 8) que
incluso fueron distribuidos en mercados
del primer mundo. A diferencia de lo que
podría pensarse en principio y
teniendo en cuenta la historia de su protagonista,
con alteraciones mentales y que hace desconfiar
al espectador de lo que realmente está
viendo, aquí hay un thriller psicológico
bien llevado, con algunos reparos en las
actuaciones, sí, pero con un libreto
que no decae y especialmente escenas muy
bien filmadas y que incluyen sus buenos
sobresaltos. Un film modesto, quizás
no tan original, pero que vuelve a confirmar
a Esquenazi como un buen hacedor de historias
de suspenso y horror. AY