
Título original: The Road
País y año de producción:
Estados Unidos, 2009
Dirección: John
Hillcoat
Guión: Joe Penhall,
basado en la novela de Cormac McCarthy
Con: Viggo Mortensen,
Kodi Smit-McPhee, Robert Duvall, Guy Pearce,
Molly Parker
Duración: 111
minutos
Calificación:
No determinada a la fecha de estreno (en
Argentina: No apta para menores de 16)
Género: Drama
/ Thriller
Sitio Web: http://www.theroad-movie.com/
Reseña argumental: Un
épico cuento post apocalíptico
de la supervivencia, con un padre (Viggo
Mortensen) y su hijo en un viaje por una
América árida y desierta,
destruida por un misterioso cataclismo.
El film imagina un futuro donde los hombres
son llevados a sacar lo mejor y lo peor
de sí mismos, con el amor familiar
como único sostenedor.
CALLEJEROS DEL MAÑANA
Han habido opiniones para todos los gustos
en lo que se refiere a las adaptaciones
que en cine se han llevado a cabo de las
novelas de Cormac McCarthy, y es que la
sobriedad y contundencia narrativa que
caracterizan la obra escrita de su autor
supone un auténtico reto para todo
aquel que se atreva a plasmarlo en celuloide.
Sin lugar para los débiles
/ No es país para viejos,
dirigida por los hermanos Coen en 2007,
no dejó indiferente a nadie, o
gustó a rabiar o decepcionó
de manera supina al respetable, aunque
tuviera a su favor la memorable actuación
de Javier Bardem en su rol de asesino
implacable con peinado imposible.
Ahora mucho nos tememos que algo parecido
va a ocurrir con La carretera,
que ya ha suscitado comentarios contrapuestos
entre los críticos que tuvieron
la oportunidad de visionarla en Festivales
como Venecia o Sitges 2009. De entrada
es importante señalar que el film
no defraudará a los incondicionales
de esta novela por la que McCarthy ganó
el prestigioso Premio Pulitzer (ya se
compara al escritor con auténticos
clásicos de la literatura norteamericana
de todos los tiempos como Ernest Hemingway
o Jack London).
El estilo seco, conciso, compacto de
su propuesta narrativa encuentra eco directo
en el trabajo realizado por el director
australiano John Hillcoat. En ese aspecto
La carretera no engaña
a nadie. Nos hallamos frente a una cinta
difícil de digerir en cuanto en
ningún momento busca la complicidad
del espectador, ni le pone las cosas fáciles.
Poco o casi nada se nos explica del contexto
en el que acontece la mínima acción
ofrecida durante sus más de dos
horas de metraje; así como además,
la parsimonia con la que se ejercitan
los viriles personajes y los cortantes
y parcos diálogos que mantienen
entre ellos son matices que contribuyen
a una complicada asimilación de
lo que se nos cuenta. Los héroes
de la función sostienen las conversaciones
justas para trasladar su carácter
y visión del mundo.
El comienzo de la historia nos transporta
a un territorio indeterminado de los Estados
Unidos, después de lo que se supone
ha sido una guerra nuclear, de la que
nunca se habla pero de la que tenemos
constancia por los hechos, los acontecimientos
y la puesta en escena de lo que se nos
relata. Un padre y un hijo avanzando hacia
la playa mientras se enfrentan a distintas
adversidades que se cruzan en su camino:
hambre, frío, otros supervivientes
de la hecatombe… La trama nos habla
de sus luchas y sufrimientos, de sus sueños
del pasado y los temores para lo que les
tiene deparado el futuro, de decisiones
desgarradoras y actos ocasionales de bondad,
y sobretodo del amor que existe de uno
para el otro pase lo que pase.
Quien espere un film entretenido al uso
desde luego que no se le ocurra entrar
a la sala. La película en ese sentido
no engaña a nadie, y se hermanaría
más con títulos como El
asesinato de Jesse James por el cobarde
Robert Ford (Andrew Dominik,
2007) o La proposición,
film que supuso el debut en pantalla del
mismo John Hillcoat, y que pese a ser
muy recomendable en nuestro país
sólo se estrenó directamente
en DVD. El nombre de Nick Cave aparece
también en todos los títulos
mencionados, bien como compositor de la
banda sonora o bien como actor ocasional.
Su música se caracteriza por un
tono oscuro y siniestro, con interés
hacia lo violento. Así el aroma
a western crepuscular (y apocalíptico,
en el caso que nos ocupa) rezuma en cada
fotograma, conectando de una manera directa
con el universo desolador y nihilista
descrito de manera impecable tanto en
la novela como en el film. Estamos ante
un claro viaje iniciático, un periplo
que es a la vez principio y fin, una nada
solo aliviada por la memoria y los recuerdos.
Un apunte para hablar del elenco actoral.
Sobresaliente (como casi siempre) Viggo
Mortensen, capaz de emocionar a través
de la melancolía de su mirada y
esa extraña y enigmática
credibilidad que aporta a todas sus composiciones;
brillante Kodi Smith-Mc Phee, a quien
pronto veremos en el remake de la maravillosa
y estremecedora Criatura de la
noche/Déjame entrar y
simplemente anecdóticas las apariciones
de secundarios de la talla de Robert Duvall
(aquí bastante perdido), Charlize
Theron, y Guy Pearce (quien ya trabajara
con su paisano Hillcoat en La
proposición). Por último,
indicar que la fotografía ha corrido
a cargo de Javier Aguirresarobe, ya instalado
completamente en la meca hollywoodiense
(podemos ver su trabajo en el fenómeno
de masas que es Luna nueva
y en Eclipse, el título
que cierra la taquillera saga vampírica).