
Título original: Valentine´s
Day
País y año de producción:
Estados Unidos, 2010
Dirección: Garry
Marshall
Guión: Katherine
Fugate, sobre historia de KF, Abby Kohn,
Marc Silverstein
Con: Julia Roberts, Anne
Hathaway, Jessica Alba, Jessica Biel,
Shirley McLaine
Duración: 125
minutos
Calificación:
Apta para todo público
Género: Comedia
/ Romance
Sitio Web: http://www.valentinesdaymovie.com/
Reseña argumental: Las
vidas de diez personas se cruzan entre
sí durante el Día de San
Valentín (El Día de los
Enamorados) en Los Ángeles. Los
protagonistas de los relatos que componen
la trama de la película son una
oficial del ejército (Roberts)
que abandona Irak y que viaja hasta Los
Ángeles en un vuelo en el que también
va un homosexual (Cooper), el dueño
de una florería (Kutcher) que le
propone matrimonio a su chica (Alba) y
que en realidad está enamorado
de su amiga (Garner), una jubilada (MacLaine)
que fue engañada por su marido,
una cazatalentos (Hathaway) enamorada
de un cartero, y una publicista (Biel)
que no encuentra el amor y está
sola el Día de San Valentín.
El director Garry Marshall es conocido
por films como Hombre nuevo, vida
nueva (1987), Mujer bonita
(1990) y Frankie &
Johnny (1991).
Garry Marshall pasará a la historia
como un buen hacedor de comedias, como un
exitoso realizador que también supiera
mostrar su talento en televisión,
como un director muy querido y respetado,
y todo los elogios que le correspondan.
Pero
Día de los enamorados
(2010) vuelve a confirmar que ya no es el
cineasta de antes; las historias ya no tienen
el mismo gancho, se estiran demasiado y
hasta poseen un tinte mucho más comercial
que las de su mejor época (
Hombre
nuevo, vida nueva,
Eternamente
amigas,
Frankie & Johnny).
Aquí toma como excusa la clásica
celebración norteamericana de San
Valentín, para hacer una película
coral repleta de estrellas y actores conocidos,
con la ciudad de Los Ángeles mostrando
su costado un tanto más humilde.
El guión, sin embargo, mecha los
relatos como a prepo (cantidad o variedad,
no es lo mismo que calidad) y con la gran
mayoría sin dar en el blanco, haciendo
del film algo casi interminable, por no
decir insoportable. Hay algunos momentos
de disfrute, por supuesto, pero en general
la película se queda prácticamente
a mitad de camino, con varios minutos y
hasta personajes que podían haber
quedado perfectamente en la sala de montaje.
La culpa no es de Marshall sino de la libretista,
que se edulcoró demasiado, limitando
el potencial de numerosos actores.
AY