
Título original: Case
39
País y año de producción:
Canadá / Estados Unidos, 2009
Dirección: Christian
Alvart
Guión: Ray Wright
Con: Renée Zellweger,
Jodelle Ferland, Ian McShane, Bradley
Cooper, Adrian Lester
Duración: 109
minutos
Calificación:
No apta para menores de 15 años
Género: Terror
Sitio Web: http://www.case39movie.com/
Reseña argumental: Emily
Jenkins (Renée Zellweger) es una
trabajadora social que rescata a una niña
(Jodelle Ferland) que, presuntamente,
sufre abusos por parte de sus padres.
Sin embargo, muy pronto descubrirá
que el caso de la pequeña esconde
algo mucho más siniestro.
El guionista Ray Wright estuvo en el libreto
de la remake del film de terror japonés
Kairo (Latidos, 2006).
MALA LIGA
Como entretenimiento en sí funciona
este Caso 39 (2009),
que intentó venderse como un thriller
de suspenso pero que con el paso de los
minutos se asemeja cada vez más
a una interesante película de horror.
La protagonista, encarnada con bastante
intensidad por Renée Zellweger,
es una asistente social que debe tomar
el caso de una niña cuyos padres
supuestamente la venían hostigando
física y psicológicamente.
El film del alemán Christian Alvart
enfrenta a su personaje principal nada
menos que contra un súcubo, para
esta ocasión metido en el cuerpo
de una niña y dispuesto a barrer
con todo su entorno.
Un poco al estilo de lo que ha venido
ocurriendo con los vampiros en los últimos
años, los súcubos también
han adoptado distintas costumbres y envases
en el cine, en mucha menor cantidad que
los primeros, por cierto (los italianos,
a modo de ejemplo, supieron aportar algún
que otro digno ejercicio de bajo presupuesto,
más bien influenciados por El
Exorcista). Por lo general las
películas de posesión demoníaca
o entidades sobrenaturales fueron el canal
ideal para hacer de las suyas; las primeras
dos partes de la saga Evil Dead
de Sam Raimi quizás no le fueron
tan fieles en su esencia, como lo que
sí se vio en el planteo inicial
de la reciente Diabólica
tentación (Karyn Kusama,
2009), sólo que el superficial
desarrollo de la guionista Diablo Cody
terminó echando todo por la borda.
Seguramente, una de las principales causas
por las que Caso 39 finalmente
no fuera estrenada inmediatamente en cines
norteamericanos (se terminó de
filmar en 2007) residió en la violencia
ejercida contra los niños y en
las situaciones a las que se los exponía;
la industria siempre ha sido muy cuidadosa
con ese tema, y aquí la forma que
adopta la película en los primeros
minutos puede chocar un poco para aquel
que no sepa muy bien de qué va
realmente la historia. Ya de por sí
era riesgoso poner a una niña con
las características típicas
de un súcubo, por lo que el guión
de Ray Wright optó obviamente por
dejar de lado las connotaciones sexuales
para volcarlo hacia el lado de la manipulación
de los miedos e inseguridades de sus víctimas.
Un poco como el famoso villano de Batman,
el Espantapájaros, pero con mucha
más maldad y truculencia, la pequeña
va haciendo gala de sus temibles habilidades,
mientras el director Alvart dirige un
ejercicio de suspenso con algún
muy buen toque terrorífico de por
medio (la escena en el dormitorio de Zellweger
está entre lo mejor), que en definitiva
no aporta más que un grado de tensión
cada vez más sofocante, para el
lucimiento de una actriz principal que
cumple muy bien con su papel y el conocimiento
a nivel masivo de un director que ya venía
fogueándose en el género,
influenciado por cine clásico de
terror norteamericano y oriental.
AY