
Título original: Chloe
País y año de producción:
Canadá / Francia / Estados Unidos,
2009
Dirección: Atom
Egoyan
Guión: Erin Cressida
Wilson, basado en los caracteres creados
por Jacques Fieschi, Anne Fontaine y François-Olivier
Rousseau para Nathalie X (AF, 2003)
Con: Julianne Moore,
Liam Neeson, Amanda Seyfried, Max Thieriot,
R. H. Thomson,
Duración: 96 minutos
Calificación:
No apta para menores de 15 años
Género: Drama
/ Thriller
Sitio Web: http://www.sonyclassics.com/chloe/
Reseña argumental:
Catherine, una doctora de éxito,
sospecha que su marido David, un apuesto
profesor de música, la engaña.
Con el fin de acallar sus sospechas y
temores, contrata a Chloe, una joven irresistible
que ponga a prueba la fidelidad de David.
Los tórridos cuentos de Chloe sobre
sus encuentros con David embarcan a Catherine
en un viaje de redescubrimiento sexual
y sensual.
El director egipcio Atom Egoyan es conocido
por films como Exótica
(1994), El dulce porvenir
(1997) y El viaje de Felicia
(1999). La guionista Erin Cressida Wilson
estuvo en el libreto de La secretaria
(Steven Shainberg, 2002).
CÍRCULO DE ENGAÑOS
El realizador canadiense de origen armenio
Atom Egoyan siempre se ha caracterizado
por intentar provocar de alguna manera
al espectador con sus trabajos. Títulos
como El dulce porvenir
(quizás su película más
conocida), Exótica
o El viaje de Felicia
avalan la trayectoria de un director insobornable
que siempre exige un esfuerzo de análisis
y comprensión a la platea, lo que
ya es un mérito viendo los tiempos
de encefalograma plano que corren hoy
en día en el cine. Chloe,
producción de 2009, seguramente
sea uno de sus proyectos menos herméticos
y más abarcables, apoyado en la
presencia de actores conocidos y un argumento
bastante lineal: Catherine es una ginecóloga
casada con un profesor universitario con
el que tiene un hijo adolescente. Ella
empieza a sospechar que su marido tiene
una aventura. Cuando se encuentra con
Chloe en un bar, la contrata para que
intente seducirlo y así poder ver
su reacción.
A partir de entonces el film se centra
en la relación entre esta mujer
y la chica, y cómo se apodera de
su vida. Como siempre en el caso de los
films de Atom, estamos ante una película
basada en las emociones y en el dolor
de unos personajes que se mueven por el
motor de la ausencia y la soledad. Los
celos de la esposa, interpretada de manera
portentosa por una cada vez más
hermosa Julianne Moore (que bien maduran
algunas actrices, y sin necesidad de operaciones
ni tratamientos varios) son fruto de la
falta de atenciones y supuesta pérdida
de amor de su pareja, a quien da vida
un hierático y bastante inexpresivo
Liam Neeson. Estas pulsiones sirven de
excusa para ir creando una progresiva
tela de araña donde todos los participantes
acaban cayendo. La aparición de
un elemento extraño que pone patas
arriba los convencionalismos de una familia
bien no es un tema muy original en el
cine. Lo que si es curioso y por consiguiente
atrayente es cómo este asunto central
sirve para explorar el comportamiento
humano en su faceta más pasional.
Y en el meollo de todo esto emerge enigmática
la figura de Chloe, el verdadero descubrimiento
del film. Chloe es Amanda Seyfried, quien
tiene la oportunidad por primera vez en
su carrera de enfrentarse a un rol de
altura, después de haber despachado
verdaderos plomos como Mamma Mia!,
Jennifer Body´s / Diabólica
tentación o Cartas
a Julieta. Aquí desprende
una sensualidad y un erotismo tan exacerbados
que entendemos perfectamente que todos
los miembros de la familia vayan cayendo
rendidos a sus pies. Para voyeurs
recalcitrantes indicar que hacia el último
tercio del film encontramos una escena
lésbica de alto voltaje intergeneracional
entre Julianne Moore y la misma Amanda
Seyfried, aparte de otros despelotes varios
que suelen ser carta de presentación
de un director que no se corta un pelo
a la hora de llevar hasta sus últimas
consecuencias sus planteamientos.