
Título original: The Boys
Are Back
País y año de producción:
Australia / Inglaterra, 2009
Dirección: Scott
Hicks
Guión: Allan Cubitt,
basado en la novela de Simon Carr
Con: Clive Owen, Emma
Booth, Laura Fraser, George MacKay, Nicholas
McAnulty
Duración: 104
minutos
Calificación:
Apta para todo público
Género: Drama
Sitio Web: http://www.boysarebackmovie.com/
Reseña argumental: Joe
recibe un duro golpe cuando su esposa
muere de cáncer y debe hacerse
cargo del chico, al que casi conoce, dado
que su trabajo siempre lo ha tenido lejos
del hogar. Pero sumado a esto, un hijo
adolescente, fruto de un matrimonio anterior,
y que vivía en Inglaterra, se va
a vivir con ellos.
El director ugandés Scott Hicks
había hecho Claroscuro
(1996), Mientras nieva sobre los
cedros (1999) y Nostalgia
del pasado (2001).
Scott Hicks es un
realizador algo irregular; saltó
a la fama con Claroscuro
(1996), que contaba el drama real de aquel
pianista marcado por el abuso familiar que
luego intenta volver al concierto musical
y en donde Geoffrey Rush se robaba la película;
luego pasó por ejercicios algo refinados
(el drama romántico Mientras
nieva sobre los cedros, 1999),
ambiciosos y bastante inoperantes (Nostalgia
del pasado, 2001) y comedias un
tanto livianas (Sin reservas,
2007). Curiosamente, en De vuelta
a la vida (2009), que dentro de
todo es su mejor película a la fecha,
vuelve a dar un poco en el blanco pero otra
vez gracias al soporte de un actor, que
una vez más termina llamando la atención
e imponiéndose ante un libreto básico
y no tan incisivo. Clive Owen (también
productor) interpreta aquí la historia
real del periodista Steve Carr, quien tuvo
que hacerse cargo de sus pequeños
hijos luego de la muerte de su esposa (de
cáncer), haciendo de padre y madre
a la vez. Las consecuencias de la pérdida,
el desconcierto en su nuevo e inesperado
rol, y las estrategias que debe elaborar
ante algunas situaciones impensadas se suman
al aporte que hacen los jóvenes que
interpretan a sus hijos, entre el humor
y la frescura aunque también entre
los cuestionamientos, el sufrimiento y la
frustración. Hicks hace la plataforma,
que incluye una buena fotografía
y banda sonora, pero los que la terminan
remando y muy bien son los actores, en un
guión que por momentos les queda
bastante chico y que falla en su faceta,
digamos, sobrenatural. Una obra interesante,
por el tema que narra, correcta en su planteo,
y con un elenco masculino que es el que
termina dando la nota. AY