
Título original: Megamind
País y año de producción:
Estados Unidos, 2010
Dirección: Tom
McGrath
Guión: Alan J.
Schoolcraft, Brent Simons
Duración: 95 minutos
Calificación:
Apta para todo público
Género: Animación
/ Acción / Comedia
Sitio Web: http://www.megamindmovie.com/
Reseña argumental: Megamind
es el supervillano más brillante
que el mundo haya conocido. Y el que menos
éxito tiene. Durante años,
ha estado intentando conquistar Metro
City por todos los medios posibles. Cada
intento constituye un fracaso, por culpa
de Metro Man, un héroe invencible
hasta que Megamind consigue matarlo. De
repente, la vida de Megamind carece de
sentido. ¿Qué puede hacer
un supervillano sin un superhéroe
con el que enfrentarse? Crear a Titán,
un nuevo héroe más fuerte
que Metro Man. Pero Titán empieza
a pensar que es mucho más divertido
ser malo que ser bueno. Además,
Titán no se propone conquistar
el mundo, sino destruirlo. ¿Podrá
derrotar Megamind a su diabólica
criatura?
El realizador Tom McGrath estuvo en la
dirección de la saga Madagascar
y también en el libreto de varios
capítulos para la serie Los
pingüinos de Madagascar.
DE HÉROES Y VILLANOS
En esta historia de redención realizada
con ritmo y humor, dos niños son
enviados a la Tierra por sus padres cuando
sus planetas están a punto de desaparecer.
El primero tiene la fortuna de caer en casa
de una familia acaudalada y se convierte
en Metro Man, el justiciero blanco tan valiente
como orgulloso de sí mismo (y al
que pone voz de manera brillante Brad Pitt).
El segundo, de cabeza voluminosa y color
azul, tiene la desgracia de caer en una
prisión, donde es cuidado y educado
de manera harto elocuente por un grupo de
reos que haran de él un auténtico
supervillano. Héroe y malhechor lucharán
desde entonces por el poder de Metro City,
hasta que tras una dura batalla el mal acabe
ganando al bien.
Una vez agotada la fórmula de
la saga Shrek, que tan
buenos resultados dio a la compañía
durante más de un lustro, y tras
el inesperado éxito estival de
Cómo entrenar a tu dragón,
Dreamworks prueba suerte con esta historia
de antihéroes que intenta asemejarse
en demasía a Los increíbles
de Pixar. Con un ritmo sin altibajos y
un humor que se presume irreverente, la
cinta no acaba de alzar el vuelo debido
a lo poco original de su planteamiento
y a lo convencional de su desarrollo.
Temas como el de que la apariencia no
lo es todo está ya muy trillado
dentro del mundo de la animación
(la misma productora estrenó hace
tan solo unos meses Gru: Mi villano
favorito, donde con una premisa
similar un mal tipo se convierte gradualmente
en una buena influencia humana), y aquí
no es una excepción. Las carencias
de rasgos diferenciales en el guión
se suplen con efectos especiales y con
una utilización de las tres dimensiones
demasiado caústica.
Las lineas que trazan y definen a los
personajes son muy gruesas. Se abusa del
arquetipo como si no importara dotar de
entidad a lo que se nos quiere explicar.
Podríamos decir que mientras los
personajes de las películas de
Disney conmueven, los de Dreamworks sólo
se mueven por la pantalla. De todas formas,
sería injusto dar al traste con
una película que aparte de sus
errores también suma bastantes
aciertos, empezando por las voces originales,
realmente admirables; tanto Will Ferrell,
como Brad Pitt, Tina Fey y Jonah Hill
demuestran una labor encomiable a la hora
de acometes sus respectivas caricaturas.
Aunque siempre se diga lo mismo, si se
tiene la oportunidad, mejor ir a ver el
film en versión original subtitulada,
aunque por desgracia doy fe de que esta
acción sólo se puede realizar
en contadas ciudades. Otro punto en el
que el film gana enteros es el de su alto
contenido paródico.
Aparte de unos diálogos que en
momentos alcanzan la brillantez, la imitación
que se hace del personaje de Marlon Brando
en Superman es simplemente
magnífica. Por último, también
es destacable el virtuosismo a la hora
de abordar las secuencias de acción,
sobretodo las que abren y cierran la función.
La palma de personaje divertido se la
lleva sin duda Minion, el ayudante de
Megamind, una grotesca piraña encerrada
en un recipiente lleno de agua que sirve
de cabeza de un cuerpo robótico
gigante. Suyos son los mejores gags.
El contrapunto romántico que embelesa
la trama no consigue tener el brío
que se plantea, bien sea porque enseguida
se cae en el slapstick, lo que
da pie a que no se pueda profundizar en
la emoción, o bien porque en películas
infantiles es bien sabido que estas circunstancias
suelen ser tratadas de forma harto marginal.
En definitiva, un trabajo de digifactura
digno pero que no pasará por ser
un título puntero dentro de la
animación 3D que nos invade. Y
es que llegar al nivel alcanzado por Toy
Story 3 o Cómo
entrenar a tu dragón está
a la altura de muy pocos, aunque Tom McGrath
viene demostrando (las dos partes de Madagascar
vienen firmadas por él) que sus
films están muy lejos de ser productos
desdeñables.