
Título original: The Other
Guys
País y año de producción:
Estados Unidos, 2010
Dirección: Adam
McKay
Guión: AMK, Chris
Henchy
Con: Will Ferrell, Mark
Wahlberg, Eva Mendes, Derek Jeter, Samuel
L. Jackson,
Duración: 107
minutos
Calificación:
No apta para menores de 9 años
Género: Acción
/ Comedia
Sitio Web: http://www.theotherguys-movie.com/
Reseña argumental:
Los detectives Christopher Danson y P.K.
Highsmith (Dwayne Johnson y Samuel L.
Jackson) son los policías más
malos y a la vez los más queridos
de la ciudad. No llevan tatuajes de nadie,
sino que otros llevan tatuajes suyos.
En el otro lado de la balanza, están
los detectives Allen Gamble (Will Ferrell)
y Terry Hoitz (Mark Wahlberg), compañeros
de mesa en la comisaría, que siempre
están en un auténtico segundo
plano. No son los héroes, son 'los
otros dos'.
Pero a todo policía le llega su
momento, y pronto Gamble y Hoitz se ven
dentro de un caso aparentemente inofensivo
que ningún otro detective quiere,
pero que podría ser el delito más
grande de la historia de la ciudad. Es
la oportunidad de sus vidas. Pero, ¿tienen
estos tipos lo que hay que tener?
El director Adam McKay había dirigido
Hermanastros (2008).
DOS SUPERPOLICÍAS EN NEW
YORK
Si bien hay que advertir que no estamos
ante una obra maestra del género
policíaco, sí podemos afirmar
que ésta es una de las
buddy
movies (películas de colegas)
más divertidas que uno ha visto en
mucho tiempo. Siendo ésta una temàtica
que tuvo su esplendor en los lejanos ´80
y su decadencia en los ´90, todavía
existen algunos títulos hoy en día
que insisten en este tipo de films que sirven
intriga y acción con el protagonismo
de una pareja de policías o detectives
privados de personalidades generalmente
opuestas.
Esperando que nos llegue (su estreno
en nuestro país ha sido retrasado
en varias ocasiones) Cop Out,
de Kevin Smith, con Bruce Willis y Tracy
Jordan como protagonistas, ahora se estrena
esta Los otros dos / Policías
de repuesto (The Other Guys),
dirigida por Adam Mckay, uno de los últimos
directores surgidos de la inagotable cantera
de creadores del Saturday Night
Live, y quien ya ha firmado junto
a Will Ferrell alguna de las comedias
más desternillantes del último
lustro, como Pasado de vueltas
/ Ricky Bobby: Loco por la velocidad,
El reportero: La leyenda de Ron
Burgundy , Hermanos por
pelotas / Hermanastros.
Aquí vuelve a repetir con Mc Kay,
con una fórmula que no por gastada
resulta menos entretenida. ¿Y qué
toque de originalidad hace de esta propuesta
algo diferente a otros títulos
similares? Pues sin duda la falta de complejos
y la apuesta sin tapujos por el desenfreno
más absoluto. Desde el inicio del
film (en una escena impagable de persecuciones
por las calles de Nueva York) que protagonizan
en una pequeña pero hilarante aparición
Samuel L. Jackson y Dwayne "La Roca"
Johnson) podemos apreciar cómo
los gags surrealistas se suceden
uno detrás de otro. Para bien de
la trama, este ritmo alocado y falto de
juicio se mantiene durante todo el metraje,
dando pie a situaciones cómico-jocosas
con las que no te queda más remedio
que partirte de risa.
Es gratificante a su vez que actores
como Mark Whalberg o Eva Mendes, que normalmente
no suelen desempeñar ese tipo de
papel, más propio de cómicos
como Steve Carell (Noche loca
/ Una noche fuera de serie) o
Jim Carrey (Ace Ventura)
, se presten aquí a la chanza y
muestren un cambio de registro sorprendente.
Tanto Whalberg como Mendes, quienes ya
habían coincidido anteriormente
en La noche es nuestra / Los dueños
de la noche de James Gray, se
lanzan sin paracaídas a participar
de las burradas que aquí se cuecen,
el primero como compañero paranoico
y violento de Will Ferrell, y la segunda
como fiel y esbelta esposa de policía
que tiene más de un golpe escondido
(soberbia la escena en la que mediante
interminables paseos de la abuela del
personaje que encarna Mendes intenta reconciliarse
con su esposo). La trama de la película
funciona como un McGuffin hitchcockiano
entre secuencias de acción, un
caso aparentemente inofensivo que ningún
otro detective quiere, pero que podría
ser el delito más grande de la
historia de la ciudad.
Entre los actores secundarios que aparecen
en la cinta hay que destacar la presencia
del británico Steve Coogan como
villano de la función (aunque aquí
sea de lo que menos actúa) y un
pasado de vueltas (positivamente hablando)
Michael Keaton, en la piel de jefe de
policía con pluriempleo incluido.
Otros datos a tener en cuenta a la hora
de valorar esta alegre propuesta son el
eléctrico y adrenalítico
montaje de las secuencias de persecución
automovilísticas (siempre contrapunteadas
con algún imprevisible gag),
obra de Oliver Wood, quien se encargara
del montaje del tríptico de films
de la saga Bourne, sin
olvidarnos de la narración a cargo
del rapero Ice-T (para quienes ven el
film en su versión original).
En fin, una comedia que hará las
delicias de los amantes de las comedias
de acción de las de toda la vida,
en un film que aunque decae en su parte
central cuando se nos explican los pormenores
de la vida familiar de los protagonistas,
se ve con agrado y con algunas irresistibles
carcajadas.