
Título original: Paranormal
Activity 2
País y año de producción:
Estados Unidos, 2010
Dirección: Tod
Williams
Guión: Michael
L. Perry, Christopher B. Landon, Tom Pabst,
sobre historia del primero y basado en
los caracteres creados por Oren Peli para
Actividad paranormal (OP, 2007)
Con: Katie Featherston,
Micah Sloat, Brian Boland, Molly Ephraim,
Seth Ginsberg
Duración: 91 minutos
Calificación:
No determinada a la fecha de estreno (en
Brasil: No apta para menores de 14)
Género: Terror
Sitio Web: http://www.paranormalmovie.com/
Reseña argumental: Después
de sufrir lo que ellos creen una serie
de robos, una familia coloca cámaras
de seguridad en toda la casa, descubriendo
para su sorpresa un lado mucho más
siniestro que los propios sucesos inquietantes
que están viviendo...
El coguionista Michael L. Perry estuvo
en el libreto de uno de los capítulos
de la serie House. Su
aquí colega Christopher B. Landon
había estado en el de Paranoia
(D. J. Caruso, 2007).
Actividad
paranormal 2
(2010) es en realidad una precuela de
la primera parte, que la termina conectando
con el famoso film de Oren Peli. El notable
clímax logrado en la anterior (con
final del propio director israelí,
no el de Spielberg) acá tan sólo
se reduce a momentos que no aportan prácticamente
nada nuevo (más bien copias de
otras películas), salvo alguna
honrosa excepción (una puerta abierta
por la hija del matrimonio, donde apenas
se deja ver un cuerpo sentado, que luego
desaparece). Por si esto fuera poco, hay
imágenes que se veían en
el tráiler y que en la película
no aparecen. Si es para que la gente luego
compre el DVD y pueda ver los extras,
se entiende (como negocio), pero en un
film hay que poner todo lo mejor y lamentablemente
algunas partes que aquí no se ven
(y sí en el tráiler) transmitían
un poco más de escalofrío,
jugando incluso con el terror explícito
(apariciones, siluetas en la oscuridad).
Con los muy buenos resultados obtenidos
en taquilla, seguro vendrán más
secuelas, las cuales sólo podrían
inquietar con alguna que otra escena aislada
(la cámara en mano y la luz casera
siempre funcionan), porque la fórmula
ya corre el riesgo de agotarse, si no
aparece alguien dispuesto a crear algo
un poco más elaborado, en cuanto
a personajes y especialmente a historia
en sí.
AY