
Título original: The American
País y año de producción:
Estados Unidos, 2010
Dirección: Anton
Corbijn
Guión: Rowan Joffé,
basado en la novela de Martin Booth
Con: George Clooney,
Violante Plácido, Thekla Reuten,
Paolo Bonacelli, Irina Björklund
Duración: 105
minutos
Calificación:
No apta para menores de 12 años
Género: Thriller
Sitio Web: http://www.theamericanthemovie.com/
Reseña argumental: El
film se centra en Jack (George Clooney),
un asesino profesional. Cuando termina
un trabajo en Suecia, más duro
de lo que esperaba, promete a Larry, su
contacto, que su siguiente misión
será la última. Jack se
marcha así a una pequeña
campiña italiana donde se esconderá
hasta conocer su próximo objetivo.
Durante su estancia allí comienza
a disfrutar de la vida lejos de la muerte,
entabla amistad con el párroco
del pueblo y se enamora de Clara. Esto
sólo le traerá problemas
a la hora de cumplir su última
misión.
El guionista Rowan Joffé (hijo
del cineasta Roland Joffé) estuvo
en el libreto de Exterminio 2
(Juan Carlos Fresnadillo, 2007).
UN TRABAJO ITALIANO
El americano al que hace referencia el
título, por si alguien no se da
por enterado, es George Clooney, productor
y protagonista indiscutible de una película
que funciona como un traje hecho a medida.
Omnipresente en pantalla, todo el engranaje
argumental y técnico gira entorno
a la figura del héroe de la función.
Desde luego si alguien disfruta con la
presencia del galán, aquí
saldrá del todo satisfecho.
Clooney da vida a un asesino a sueldo,
muy lejano de las peripecias de James
Bond (el tramo inicial de la cinta ya
se encarga de demostrarnos con fría
pulcritud que no estamos precisamente
ante un buen hombre, sino más bien
todo lo contrario). Al ser descubierto
en su escondite nórdico debe trasladarse
a un pueblecito italiano alejado de la
multitud. Allí comenzará
a relacionarse accidentalmente con algunos
paisanos, entablará amistad con
un cura y una prostituta, y deberá
resolver un último trabajo antes
de retirarse que le traerá más
de un quebradero de cabeza. Y todo esto
explicado mediante un ritmo cadencioso
y acompasado más propio de una
película de Sergio Leone, a quien
aquí se homenajea e incluso en
algún momento se copia sin pudor.
El director de la cinta, Anton Corbjin,
reconocido gracias a su labor como director
de videoclips para grupos tan conocidos
como Depeche Mode y U2, alcanzó
notoriedad en su debut cinematográfico
con Control, la biografía
de Ian Curtis, vocalista de Joy Division.
En el que es su segundo film para la industria
Corbjin acomete la empresa de conseguir
un cambio de registro en un actor que
normalmente ofrece en pantalla su vertiente
más amable y canalla (sus últimas
producciones estrenadas así lo
avalan: Quemar después
de leer/Quémese después
de leerse, Ocean´s
Thirteen/Ahora son 13, El
hombre que miraba fijamente a las cabras/Hombres
de mente) y su lado más
comprometido (Michael Clayton,
Buenas noches y buena suerte,
Syriana).
Aquí nos encontramos a un Clooney
oscuro, metódico en su trabajo,
frío y calculador, con tatuajes
en el cuerpo que lo hacen más peligroso.
Pero no nos engañemos, su atractivo
sigue impoluto. Las damas que se ponen
a su paso siguen cayendo rendidas a sus
pies y cada vez que se enfunda el traje
parece que vaya a subir el precio del
pan. Y para colmo las localizaciones italianas
y sus pintorescos cafés evocan
de manera indirecta algunas propagandas
televisivas donde el actor cantaba las
excelencias de cierta bebida cafeínica.
Como diría aquél: el mismo
cura con distintos sayos. Algún
apunte irónico que salpica de manera
conveniente la sobriedad y violencia exhibidas,
una tórrida escena subidita de
tono donde la actriz italiana Violante
Plácido (hija del conocido actor
Michele Plácido) nos enseña
sus abundantes atributos mediterráneos
de manera bastante explícita, y
un par de secuencias de acción
resueltas con brío y contundencia
resumen el meollo del asunto.
Y poco más; todo lo que se nos
explica suena a trillado y no se asume
ni un mínimo de riesgo que pueda
poner en peligro la coherencia del producto,
aunque si que hay que reconocerle al autor
cierta osadía a la hora de dilatar
la resolución del conflicto, y
así todos podemos contemplar desde
nuestra butaca lo bonitos que son los
Abruzos italianos, y lo pintoresco y variopinto
de sus habitantes.
A destacar también la excelente
fotografía nocturna en ocres de
Martin Ruhe (La condesa,
Harry Brown), la música
de Herbert Grönemeyer, quien ya colaborara
como actor con el realizador en Control,
y la actuación de la guapísima
actriz holandesa Thekla Reuten, a quien
ya vimos hace poco en Escondidos
en Brujas.
En definitiva, estamos ante una buena
película que sorprenderá
al público americano por su cadencioso
ritmo, acostumbrado como está al
frenetismo y al agitamiento, pero la simple
presencia de George Clooney en pantalla
puede con eso y mucho más.