
Título original: The Social
Network
País y año de producción:
Estados Unidos, 2010
Dirección: David
Fincher
Guión: Aaron Sorkin,
basado en el libro de Ben Mezrich
Con: Jesse Eisenberg,
Andrew Garfield, Justin Timberlake, Brenda
Song, Rooney Mara
Duración: 121
minutos
Calificación:
Apta para todo público
Género: Biográfico
/ Drama / Histórico
Sitio Web: http://www.sonypictures.com/movies/thesocialnetwork/
Reseña argumental: Una
noche de otoño de 2003, Mark Zuckerberg
(Jesse Eisenberg), alumno de Harvard y
genio de la programación, se sienta
frente a su computadora y con empeño
y entusiasmo comienza a desarrollar una
nueva idea. En un furor de blogging y
programación, lo que comenzó
en la habitación de su colegio
mayor pronto se convirtió en una
red social global y una revolución
en la comunicación. Seis años
y 500 millones de amigos después,
Mark Zuckerberg es el billonario más
joven de la historia. Pero para este emprendedor,
el éxito ha supuesto complicaciones
personales y legales.
El director David Fincher es conocido
por films como Seven: Pecados
capitales (1995), Al
filo de la muerte (1997) y El
club de la pelea (1999). El guionista
Aaron Sorkin estuvo en los libretos de
Cuestión de honor
(Rob Reiner, 1992), Daños
corporales (Harold Becker, 1993)
y Juego de poder (Mike
Nichols, 2007).
¿Y ENTONCES...?
Ben Mezrich es un exitoso novelista que,
sin embargo, ha sido cuestionado por una
parte de la prensa norteamericana respecto
a la veracidad de lo que ha puesto en
algunos de sus libros basados en casos
reales. Y no es la primera vez que habla
sobre jóvenes millonarios. Cabría
preguntarse si la adaptación de
Aaron Sorkin le fue fiel al libro o, en
caso que hubieran datos incorrectos en
la obra literaria, los haya pulido dentro
de esta Red social (2010)
de David Fincher, que cuenta la historia
de cómo se gestó Facebook,
teniendo como eje central a su creador
Mark Zuckerberg, con los casos legales
y personales que tuvo que padecer.
El film se muestra correcto en la narración
de los hechos, manejándose entre
pasado y presente, casi siempre entre
cuatro paredes, presentando una buena
actuación de su protagonista Jesse
Eisenberg, haciendo un buen seguimiento
al personaje de Zuckerberg, aunque una
vez más habría que hacerse
la misma pregunta (como en El
curioso caso de Benjamin Button)...
¿y dónde está David
Fincher? Es muy curioso, pero las dos
películas por las que fuera nominado
al Oscar son las menos personales y de
las más flojas que hizo en casi
veinte años de carrera.
Fincher siempre tuvo una actitud de rebeldía
hacia el consumismo, la naturaleza humana
y la propia sociedad moderna, y aquí
se mueve como pez en el agua dentro de
esa fauna de grandes empresarios, embaucadores
y lujosas universidades, el blanco ideal
para cualquiera de las películas
anteriores a la de Benjamin Button. En
Red social tan solo registra
pero no tira dardos, más que los
obvios y que caen de maduros desde las
propias imágenes. Quizás
fue una etapa de su vida que ya pasó.
Y eso no es un defecto; tan sólo
que ha entrado al club de los cineastas
con oficio, esa expresión que tanto
"adoran" algunos colegas.
AY