
Título original: Sin retorno
País y año de producción:
Argentina / España / Estados Unidos,
2010
Dirección: Miguel
Cohan
Guión: MC, Ana
Cohan
Con: Leonardo Sbaraglia,
Martin Slipak, Bárbara Goenaga,
Federico Luppi, Luis Machín
Duración: 104
minutos
Calificación:
No apta para menores de 12 años
Género: Drama
/ Thriller
Sitio Web: http://www.sinretorno.com/
Reseña argumental: Un
joven muere atropellado en un accidente
de tránsito. El culpable huye sin
dejar rastros. Ninguna prueba lo incrimina.
Pero el padre del joven, apoyado por los
medios de comunicación, exige encontrar
al responsable y llevarlo a la cárcel.
Una serie de acontecimientos fortuitos
y una justicia contaminada por la opinión
pública ponen al hombre equivocado
en el banquillo de los acusados.
Envueltos en el entretejido del azar
y las decisiones desesperadas, estos hombres
deberán enfrentarse a la culpa,
la responsabilidad y la necesidad íntima
de redención en una espiral que
no tendrá retorno.
THRILLER CON PROFUNDAS RESONANCIAS
DRAMÁTICAS
Sin retorno es el título
muy significativo de un film que integra
la corriente, llamada por algunos, de
"el nuevo cine argentino", y
cuyo realizador, Miguel Cohan es debutante.
El opus fue galardonado (película,
director, premio de la Crítica)
en el Festival de Cine de Valladolid.
El film es un thriller trascendido por
lo dramático, sin caer nunca en
el melodrama banal. El relato apunta al
arquetípico tema de un hombre injustamente
inculpado (en la intensa composición
actoral de Leonardo Sbaraglia), que luego
de purgar en la cárcel durante
tres años y medio, lo que no ha
cometido, se aprestará a limpiar
su nombre, y realizará una investigación
por sí mismo de todo el entorno
que rodeara al trágico suceso.
A esa altura, se van colando indicios,
de que no se resolverán su destrucción
personal ni familiar; ni la de un padre
que inexorablemente ha perdido a su hijo
(magistral, como siempre Federico Luppi),
más allá de que se encuentre
al verdadero culpable, ni se logrará
el cuestionamiento a fondo del joven arquitecto
(Martín Slipak), que tras dejar
en agonía que finalizará
con la muerte, al personaje atropellado
por su automóvil, fugara de la
escena del accidente, borrando toda posible
huella.
El film tiene un guión y una dirección
de actores notables; y un elenco en el
cual se destacan ampliamente Sbaraglia,
el "falso acusado", y el padre
de la víctima; un hombre joven
que trabajaba en una casa de tatuajes
-, encarnado por un Luppi anciano y luchador
infatigable por la justicia, por la verdad.
Antes de ocurrir el accidente automovilístico,
el director con muy sutiles pinceladas
va mostrando a los agonistas; a quien
será la víctima, en un fecundo
diálogo con su solitario padre;
a el ventrílocuo que se vale de
un singular muñeco, para llevar
el humor a los otros; a su familia constituida
por su esposa y su pequeña hija.
En él recaerá la culpa,
luego de un breve y expeditivo funcionamiento
de la policía, la justicia y los
testigos.
Se verá al joven universitario,
perteneciente a la clase media alta, extremadamente
sobreprotegido por sus padres (Luis Machín,
Ana Celentano), quienes se volverán
cómplices de su secreto.
Martín Slipak - Matías
- en el decurso fílmico, mirará
a Luppi por los medios televisivos, ponerse
en campaña para encontrar a él
o a los culpables de la muerte de su amado
hijo, pero no da el salto hacia la verdad
que tal vez lo liberaría, en los
posibles momentos que le da la vida.
El tratamiento del estrato visual del
film, está muy bien logrado, así
como la visión de la última
imagen de Matías, dentro de su
automóvil protector, casi como
un útero materno, correlato de
su elección definitiva.
P. M.