
Título original: Fair
Game
País y año de producción:
Emiratos Árabes Unidos / Estados
Unidos, 2010
Dirección: Doug
Liman
Guión: Jez Butterworth,
John-Henry Butterworth, basado en los
libros de Joseph Wilson (The Politics
of Truth: Inside the Lies that Led to
War and Betrayed My Wife's CIA Identity:
A Diplomat's Memoir) y Valerie Plame (Fair
Game: My Life as a Spy, My Betrayal by
the White House)
Con: Naomi Watts, Sean
Penn, Ty Burrell, Brooke Smith, Tom McCarthy
Duración: 108
minutos
Calificación:
Apta para todo público
Género: Biográfico
/ Drama / Thriller
Sitio Web: http://www.fairgame-movie.com/
Reseña argumental: Valerie
Plame (Naomi Watts), una agente secreta
del departamento contra la proliferación
de armas nucleares de la CIA, descubre
que, a diferencia de lo que muchos miembros
del gobierno estadounidense opinan, Irak
no tiene ningún programa activo
de armas nucleares.
Su marido, el diplomático Joe Wilson
(Sean Penn), se ve arrastrado a la investigación
para confirmar una supuesta venta de uranio
enriquecido por parte de la república
africana de Níger al Irak de Saddam
Hussein. Pero cuando la administración
de la Casa Blanca ignora sus conclusiones
y utiliza el tema para respaldar la entrada
de Estados Unidos a la guerra contra ese
país, Joe escribe un editorial
en el New York Times explicando sus conclusiones
e iniciando una encendida polémica.
La venganza de la administración
Bush no tarda en llegar y pronto la identidad
secreta de Valerie se filtra a notorios
periodistas de Washington.
Con su identidad al descubierto y sus
contactos en el exterior revelados, la
carrera y la vida privada de Valerie empiezan
a hacer agua. Al principio, sus amigos
y familiares se indignan. Luego, se distancian.
Valerie recibe amenazas de muerte anónimas,
y el trabajo de Joe se va a pique. Tras
18 años al servicio de su gobierno,
Valerie, una madre, esposa y agente de
campo con un historial impecable, lucha
ahora por salvar su reputación,
su carrera y su matrimonio.
Antecedentes de una historia real
A finales de 2001, Valerie Plame hacía
malabarismos entre sus dos vidas: la personal,
como esposa del embajador retirado Joe
Wilson y madre de dos gemelos, y la profesional,
como agente secreta de la CIA. Como cabeza
del Grupo de Trabajo sobre Irak en dicha
organización, Valerie era la responsable
de infiltrarse en los programas armamentísticos
de Saddam Hussein en un momento crucial
del período previo a la guerra
de Irak.
La historia de los Wilson tuvo una gran
repercusión mediática. El
ex embajador Joe Wilson no era precisamente
amigo de Saddam Hussein. Joe fue el último
diplomático estadounidense en reunirse
con el dictador tras la invasión
iraquí de Kuwait (1990), y exigió
personalmente la retirada de las fuerzas
iraquíes. Cuando Hussein amenazó
las vidas de todos los extranjeros que
residían en Irak, Joe le desafió
rescatando a miles de estadounidenses
antes de abandonar el país. A su
regreso a Estados Unidos, el presidente
Bush lo calificó de héroe
por sus esfuerzos.
Pero Joe, un empedernido defensor de
la verdad, estaba indignado por la decisión
de la Casa Blanca de utilizar, a sabiendas
de que era falsa, la venta de uranio a
Irak como prueba de que el país
estaba a punto de fabricar armas nucleares.
Poco después de la publicación
de su artículo en el New York Times
refutando esta tesis, la identidad de
Valerie Plame como agente secreta fue
revelada. Los Wilson, su familia y muchísimos
de sus colaboradores en todo el mundo
fueron puestos deliberadamente en peligro.
La persona que reveló la información
era claramente un alto mando del gobierno
de Bush. A medida que la polémica
crecía, los Wilson iban recibiendo
llamadas de todo el mundo, incluido el
presentador Chris Matthews, de la cadena
de televisión por cable MSNBC,
que comunicó a Joe que Karl Rove
(asesor de Bush) había dicho que
Valerie Plame era un blanco legítimo
("fair game, el título original
de la película).
Joe y Valerie eran una pareja cuyas vidas
habían dado un trágico vuelco
desde el punto de vista personal. Los
dos cónyuges reaccionaron de forma
muy distinta ante la campaña que
se emprendió contra ellos. Mientras
Joe contraatacaba con fiereza, alegando
que la difusión de aquella información
era un delito, Valerie, tras toda una
vida en la sombra, era reticente a mostrarse
en público. Hasta la decisión
de publicar su libro.
Hablan los protagonistas
"Poder que mata
pretende ser un documento meramente histórico
o sobre una controversia política",
comenta su director Doug Liman. Y agrega,
"Es un retrato emocional de dos
personas extraordinariamente valientes
y resueltas atrapadas en la vorágine
de la historia, y de un matrimonio que
sobrevivió a la prueba más
difícil".
Naomi Watts, interpreta a Valerie Plame,
quien a fines de 2001, llevaba una peligrosa
doble vida: la personal, como esposa de
Joe Wilson y madre de dos gemelos, y la
profesional, como agente secreta de la
CIA. Su actuación es muy destacable.
"Lo que más me gusta de
esta historia es que el drama de la pareja
acompaña la trama política.
La desestructuración y posterior
reconstrucción de su matrimonio
es lo que hace la película emotiva
y ofrece a los espectadores algo más
que la historia con lo que conectar"
afirma la actriz.
Watts se ofreció a enviar el guión
a Sean Penn para ver si le interesaba
interpretar a Joe Wilson, un importante
defensor de la verdad. Liman y los productores
se entusiasmaron con la idea. "Sabía
que la película era de su estilo",
dice Watts. "Él es igual
de apasionado con su trabajo que Joe Wilson.
Se entrega al mil por cien. Sean es el
mejor actor que puede encontrarse. En
mi opinión, es el mejor actor de
su generación. Así es como
lo sentía antes de empezar el rodaje,
y Sean superó mis altísimas
expectativas. Pasó un tiempo con
Joe Wilson y acabó absorbiéndolo.
Consiguió convertirse en él.
Es una de las cosas más extraordinarias
que he visto nunca".
El director Doug Liman es conocido por
labores como Go: Viviendo sin
límites (1999), Identidad
desconocida (2002) y Sr.
y Sra. Smith (2005). El coguionista
británico Jez Butterworth había
dirigido a Nicole Kidman en Ruleta
rusa (2001).
Curiosidades:
En 2005, Sean Penn
y Naomi Watts protagonizaban Días
de furia dirigidos por Niels
Mueller. El filme se desarrollaba en la
década del setenta y replanteaba
un hecho verídico que -en una curiosa
coincidencia- se proyectó como
antesala del atentado contra las Torres
Gemelas perpetrado el 11 de setiembre
de 2001. La idea de un avión que
atenta contra la Casa Blanca ya había
sido concebida por un frustrado hombre
de negocios, que visualizó al presidente
Richard Nixon como responsable de toda
su problemática personal. A
partir de este inusitado hecho de la vida
real, Mueller proponía el angustiante
periplo de un ciudadano escéptico
y desencantado. Como un auténtico
día de furia, la radical escala
de valores del personaje lo llevaba a
concebir un acto de justicia a modo de
lección, frente a la hipocresía
del discurso presidencial y el aparente
carácter abúlico de la sociedad.
UN VALIOSO THRILLER
Seleccionada para la competir por la
Palma de Oro en el Festival Internacional
de Cine de Cannes, Poder que mata
es un filme muy interesante y sumamente
atractivo. Su director logra introducirse
satisfactoriamente en un mundo donde predominan
el espionaje de primer nivel, el oportunismo,
la seducción por el poder y la
sed de venganza.
Su director, Doug Liman, logra plasmar
todo su talento en una estupenda obra
que mantiene atento y expectante al espectador
desde el comienzo hasta el final. La película
reúne un elenco parejo y de buen
nivel, donde sobresalen Sean Penn y Naomi
Watts.
Uno de los puntos altos de este atrayente
filme norteamericano, además de
la energía de las actuaciones de
sus protagonistas y el estilo ágil
del director, es el contrapunto preciso
entre drama público y privado,
y el inteligente guión de Jez Butterworth
y John-Henry Butterworth.
El filme, basado en la historia real
que relata la propia Valerie Plame en
su libro Fair Game: My Life as
a Spy, My Betrayal by the White House
es una película de intriga y suspenso
y cuenta con excelente guión.
Poder que mata muestra
con crudeza cómo se manejan los
centros de poder que, entre las sombras
y a veces en forma descubierta, promueven
los conflictos bélicos en el mundo
para "extraer armamentos" y
defender únicamente sus intereses
de dominación colonial.