
Título original: Battle:
Los Angeles
País y año de producción:
Estados Unidos, 2011
Dirección: Jonathan
Liebesman
Guión: Christopher
Bertolini
Con: Aaron Eckhart, Michelle
Rodriguez, Ramón Rodríguez,
Bridget Moynahan, Michael Peña
Duración: 116
minutos
Calificación:
No apta para menores de 9 años
Género: Acción
/ Ciencia ficción
Sitio Web: http://www.battlela.com/
Reseña argumental: Durante
años, se han documentado casos
avistamientos de OVNIS alrededor del mundo.
Pero en 2011, lo que alguna vez fueron
sólo avistamientos se convierten
en una terrorífica realidad, cuando
la Tierra es atacada por fuerzas desconocidas.
A medida que la gente en todos lados observa
cómo caen las grandes ciudades
del mundo, Los Ángeles se convierte
en el último bastión para
la humanidad en una batalla que nadie
esperaba. Es tarea del Sargento de la
Marina (Aaron Eckhart) y su nuevo pelotón
defender su territorio mientras combaten
a un enemigo muy distinto a cualquier
cosa que hayan encontrado antes.
El director sudafricano Jonathan Liebesman
había dirigido En la oscuridad
de la noche (2003). El guionista
Christopher Bertolini estuvo en el libreto
de La hija del general (Simon
West, 1999).
Curiosidades:
La película se inspira en un hecho
real ocurrido en Estados Unidos, durante
la Segunda Guerra Mundial, en febrero
de 1942. Lo que se pensó que eran
aviones enemigos japoneses, finalmente
fue una falsa alarma, luego de haberse
disparado, eso sí, numerosa munición
por parte del ejército norteamericano.
Se concluyó que esos síntomas
eran típicos de los "nervios
de la guerra".
Invasión
del mundo: Batalla Los Ángeles
(2011) parece más bien un folleto
de propaganda para enrolarse en los marines.
Los diálogos al menos así
lo demuestran y la película en
sí realmente no tiene pies ni cabeza;
es tan solo un momento; no hay una historia
y casi que tampoco personajes. Una invasión
extraterrestre dispuesta a quedarse con
el agua de la Tierra aparece repentinamente
bajo forma de meteoritos que caen en lugares
estratégicos cerca de las costas
oceánicas y de donde luego salen
naves madre que controlan a distancia
alienígenas programados para matar.
Los efectos son muy parecidos a los de
Skyline: La invasión
(2010) de los hermanos Strause; de hecho
ellos mismos trabajaron en esta película
del sudafricano Jonathan Liebesman, que
había hecho una atractiva película
de horror (En la oscuridad de
la noche, 2003) y que aquí
se ve limitado al fantasma de una gran
superproducción que progresivamente
deriva en un conflicto bélico,
liso y llano. Invasión...
termina siendo una película de
guerra, con mucha acción y con
casi media hora de metraje que perfectamente
podría haber quedado en la sala
de montaje. AY