
Título original: El voto
que el alma pronuncia
País y año de producción:
Uruguay, 2010
Dirección: Mario
Handler
Guión: Mario Handler
Con la participación
creativa de los estudiantes Adrián
Barrera, Valentina Canto, Cecilia Corena,
Carina Custodio, Eugenia De Castro, Ignacio
Guichón, Ana Gotta, Mónica
Lopes, Andrea Marichal, Carla Margenat,
Ruy Ramírez, Nicolás Rodríguez
y Marcela Urreta.
Duración: 60 minutos
Calificación:
Apta para todo público
Género: Documental
Sitio Web: http://el-voto.blogspot.com/
Reseña argumental: El
voto que el alma pronuncia es
un divertimento documental sobre las elecciones
de 2009, de cómo somos, estamos
o seremos, a quiénes elegimos,
y algo más...
La izquierda estaba en el poder desde
2004, pero había dudas acerca de
si podía repetir, ya que los grandes
partidos tradicionales, que eran los más
antiguos del mundo en continuidad, tenían
buenos candidatos y tradición familiar
y regional, mientras que la izquierda
presentaba a un ex guerrillero que estuvo
más de una década en cárcel
durante la dictadura. Ambos candidatos
opositores provenían de familias
políticas importantes. Al mismo
tiempo se publicitaba la anulación
de una ley que se refería a la
justicia, los muertos, los desaparecidos
y los militares de esa dictadura. También
había otro plebiscito sobre el
voto a distancia, y las elecciones de
presidente eran al mismo tiempo las elecciones
para el Poder Legislativo.
¿SABREMOS CUMPLIR?
"El voto que el alma pronuncia"
Después de tanto glamour,
desplegado sobre la alfombra roja del
teatro hoy sin nombre de Los Ángeles,
de tantos films que apelaron a la nostalgia
- y fueron laureados por el Oscar - como
la reivindicación amorosa por el
cine "mudo" (El artista),
la búsqueda y aparición
del cine poético y silente de Georges
Méliès (La invención
de Hugo Cabret en 3D), la mágica
evocación de los años 20
en un París de múltiples
ensoñaciones (Medianoche
en París); el gran documentalista
uruguayo, Mario Handler, con su film documental
El voto que el alma pronuncia,
hace que el espectador baje a tierra.
Handler junto a sus alumnos colaboradores
de los cursos del Taller Documental de
la Licenciatura en Comunicación
de la Universidad de la República,
se introduce nada menos que en las pasadas
elecciones de 2009, en el preparatorio
clima electoral que generaron, y del cual
Don José Mujica - un ex-guerrillero
del MLN-T -, llegara hasta hoy a ocupar
el sillón presidencial del Uruguay.
Handler no necesita ser presentado, desde
sus míticas Elecciones
en co-autoría con Hugo Ulive, pasando
por Me gustan los estudiantes,
hasta las más recientes postulaciones
fílmicas como Aparte,
Decile a Mario que no vuelva,
ha manejado la irreverencia, la ironía,
para que de este modo, en una cinematografía
fuertemente politizada, con una importante
entonación sociológica,
el espectador alerta saque sus propias
conclusiones.
En el documental que nos convoca, el
realizador maneja su corrosivo humor,
cuando contrasta las personalidades, los
discursos dialógicos de los candidatos
en carrera (Bordaberry, Mujica, Lacalle,
Larrañaga, Mieres) y las colectividades
diferentes que los siguen con sus cánticos,
banderas, opiniones, hasta llegar a una
foto fija, que cierra el film con mirada
inquisidora.
Campo y ciudad también entran
en este interjuego, donde las imágenes
en su dialéctico montaje, dicen
mucho más que los discursos.
Es de gran hilaridad la escena en la
cual Bordaberry y su candidato a la vice-presidencia
por el Partido Colorado, son "entrevistados"
por el periodista Sergio Puglia, en su
programa sabatino, a quienes se les regala
una serie de confituras que promociona,
pero para el desconcierto de los invitados,
no se los deja emitir ningún mensaje
político al público televidente.
Las imágenes de las ferias vecinales,
permiten apreciar el intercambio de diferentes
posturas ideológicas respecto del
SÍ, de la papeleta rosada, acerca
de la anulación de la ley de caducidad
(que no fue lo suficientemente votada
ni promocionada), y la campaña
por el voto epistolar que tampoco prosperó.
La figura de Lacalle es una imagen totalmente
humorística y metafórica;
Handler y su equipo lo enfoca bien alimentado,
con su cinto - alrededor de su abdomen
- que está a punto de reventar.
La cámara se detiene y se encargará
de mostrar la mano nerviosa de Jorge Larrañaga,
en una toma muy particular. La ex-ministra,
legisladora Daisy Tourné, en manos
del magisterio de Handler, parece un personaje
salido de la picaresca española.
Algunos de los votantes del Frente Amplio
se muestran en su marginalidad, en ocasiones
expresan su adhesión, pero también
la conveniencia de continuar eligiendo
a un régimen asistencialista en
relación de los más despojados.
Los vendedores callejeros de banderines
y de otros abalorios, anteponen el negocio
de la venta para que les quede algún
pesito, por encima de sus candidatos preferenciales.
Un cantautor colorado termina cantando
el tema de Rubén Lena "A Don
José", emblema de Los Olimareños
y del F. A., a sus correligionarios -
Pepe Mujica, es el primero en emerger
desde dentro de un muñequito de
peluche, luego lo hará Lacalle,
su rival, con semejantes historias juveniles,
en las tolderías del partido blanco.
La sorpresa que concita la nueva versión
del Himno Nacional, musicalizado por Jaime
Roos y cantado por el Zurdo Bessio, da
la tónica de estos tiempos, en
los cuales todo parece estar bufonescamente
al revés. Hasta la selección
celeste irrumpe fugazmente, pero la hinchada
deja un interlineado de vaciedad, en la
repetición de "Soy Celeste".
Por dos veces, un trompetista solitario,
emite los sonidos del jingle: "Vamos
Pepe, vamos con la gente, vamos Pepe con
el Uruguay".
Un discurso del socialista Daniel Martínez
- que se había postulado como candidato
a la presidencia, de la que sería
vetado, muy querido por las bases -, es
interrumpido por fallas técnicas,
en un momento clímax, en un acto
del Frente Amplio. Sin comentarios.
Handler y su equipo documentan la realidad
pre-electoral, pero su opus entraña
un gran desencanto con respecto a todos
los postulantes y al entramado político.
Como dice un aforismo "porque existe
el mal, existe la risa" y la misma
lleva a una reflexión mayor, por
lo menos para algunos espectadores que
aún no han perdido la fe en la
utopía, en valores imperecederos.
Es tal vez la propuesta, del más
incisivo de nuestros documentalistas.
P. M.