DAREDEVIL:
EL HOMBRE SIN MIEDO 
Título original: Daredevil
País y año de producción:
Estados Unidos, 2003
Dirección: Mark
Steven Johnson
Guión: Mark Steven
Johnson
Con: Ben Affleck, Jennifer
Garner, Michael Clarke Duncan, Colin Farrell
Duración: 103 minutos
Calificación: No
apta para menores de 9 años
Género: Acción
/ Aventura
Sitio Web: http://www.daredevilmovie.com/
Reseña argumental:
Vive en un mundo de noche eterna, pero la
oscuridad está llena de sonidos y
esencias, sabores y texturas que la mayoría
de nosotros no podemos percibir. Si bien
Matt Murdock es ciego, sus otros cuatro
sentidos funcionan con agudeza sobrenatural.
De día, Murdock representa a los
desvalidos. De noche es Daredevil, un vigilante
enmascarado que ronda las sombrías
calles de la ciudad, un implacable hacedor
de justicia. Para Daredevil, la justicia
es ciega… …y para los culpables
(y con frecuencia para él), está
el infierno para pagar.
En 1964, Daredevil: The
Man Without Fear, de Marvel Comics, apareció por
primera vez, cuando la "Época de Oro" del universo
de los cómics se encontraba en pleno apogeo. Esta época
también vio nacer a otros héroes de Marvel, tales
como Los Cuatro Fantásticos, Hulk, El Hombre Increíble,
Iron Man, Thor, X Men y El Hombre Araña. Desde entonces,
Daredevil se ha convertido en uno de los héroes más
populares de todos los tiempos.
Daredevil formaba parte de un mundo
de personajes creados en una época como la nuestra, llena
de tensión e incertidumbre. Marvel hizo a sus superhéroes
gente normal, con problemas reales, con los que el público
se pudiera sentir identificado. Daredevil, en particular, tiene
defectos humanos muy arraigados, es literalmente una persona discapacitada
y es mortal. "Todos los personajes que se me ocurrieron
tenían incapacidades", indica Stan Lee, al hacer
referencia a la colección de superhéroes que creó
en un turbulento período de tres años.
En 1964, cuando Lee y Everett estaban
pensando en su siguiente personaje, se les
ocurrió a los legendarios artistas
que, hasta ese momento, nadie había
concebido a un superhéroe ciego.
Con esta idea en mente, Lee llevó
a cabo una minuciosa investigación
y descubrió que cuando la gente pierde
la vista, sus otros sentidos prevalecen
y pasan a compensar esa perdida. "Me
pregunté, qué si esos sentidos
pudieran sobreponerse en un grado mucho
más intenso a lo normal",
recuerda Lee.
Y, así, nació Daredevil. A
diferencia de otros personajes de Marvel
sujetos a accidentes radioactivos que alteraron
drásticamente su constitución
física o biológica, Daredevil
siguió siendo humano. Un accidente
imprevisto le facilita a Daredevil su distintivo
"sentido de radar", pero no lo
altera significativamente en otros aspectos.
Después de su trágico
percance, Matt se embarca en un programa
de entrenamiento para fortalecer su cuerpo,
su mente y sus sentidos. Aprende que puede
"ver" gracias a las vibraciones
emitidas por el sonido, incluso puede escuchar
el latir de un corazón, y que sus
sentidos del tacto y del olfato son extraordinarios.
Incitado por el asesinato de su padre, Matt
dedica su vida a impartir justicia. Después
de obtener un título en derecho,
permanece cerca de sus raíces en
el barrio de Hell's Kitchen. Con su antiguo
amigo Franklin 'Foggy' Nelson, pone un despacho
de abogados llamado Murdock & Nelson.
Matt trabaja como abogado, pero el cuidado
que demuestra durante el día se convierte
en vigilancia durante la noche. Cuando los
criminales derrotan al sistema, Matt se
convierte en Daredevil para impartir justicia
callejera en Hell's Kitchen. Esta dicotomía
entre el bien vs. el mal, justicia vs. vigilancia,
define la batalla moral a la que Matt se
enfrenta día con día.
Curiosidades:
El propio Stan Lee aparece de extra en la
película, junto al director Kevin
"Jay y el Silencioso Bob" Smith
y el autor de historietas Frank "Sin
City" Miller.
FIGURITA
REPETIDA
Así como Hollywood tergiversa
notoriamente muchas de las biografías
que pretende retratar con fidelidad a la
pantalla grande los superhéroes,
en numerosas ocasiones, corren con la misma
o peor suerte aún. Es muy difícil
que el arte de una historieta o la fidelidad
de una personalidad no tengan que enfrentar
los requerimientos de la industria, que
no busca otra cosa que vender, sin importar
la factura, sobre todo conceptual, del producto
que elabora.
En Daredevil: El hombre sin miedo
hay un cambio y no es para bien. La historieta
de Stan Lee siempre tuvo su costado trágico,
de dramatismo, y que en autores como Frank
Miller llegaron a puntos de excelencia,
sobre todo en lo vinculado al pasado del
abogado ciego y ni qué hablar de
Elektra, un personaje que pasa las mil y
una, y que es concebida casi como una asesina
perfecta.
En esta película, sin embargo, el
Kingpin (archienemigo de Daredevil) no es
tan grande, es moreno (cuando en realidad
es blanco) y, por si esto fuera poco, Elektra
no exhibe la madurez necesaria como para
hacer de ella un personaje más serio
y respetable. Ben Affleck, por su parte,
y a pesar de las duras críticas de
las que es objeto debido a su cara de piedra,
sale bastante airoso con su papel, quizás
porque Daredevil no se caracteriza, justamente,
por ser un showman.
De todas maneras este trabajo de Mark Steven
Johnson logra llenar el ojo (gentileza de
coreógrafos y entrenadores asiáticos,
por supuesto), presenta un villano que se
roba la película (Bullseye), con
su humor negro y maldad pura, y termina
colmando las expectativas de un público
que no puede ponerse muy exigente con este
tipo de productos fílmicos. Caso
contrario...
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