
Título original: 24/7:
Twenty Four Seven
País y año de producción:
Inglaterra, 1997
Dirección: Shane
Meadows
Guión: Shane Meadows
y Paul Fraser
Con: Bob Hoskins, Danny
Nussbaum, Bruce Jones
Duración: 96 minutos
Calificación:
No apta para menores de 15 años
Género: Drama
Reseña informativa:
Primer largometraje de una joven promesa
inglesa (25 años cuando empezó
a rodar la película) llamada Shane
Meadows. El particular título del
film viene de una popular expresión
que hace referencia al "no pasa nada"
durante 24 horas del día y los
7 días a la semana. La historia
se centra en un desencantado veterano
entrenador de boxeo, quien trata de encaminar
un grupo de jóvenes marginales
y a la vez intenta reconstruir relaciones
humanas deterioradas, estrellándose
contra la hostilidad del medio.
El informe de prensa comenta que probablemente
existen aquí varias alusiones autobiográficas
del propio director Meadows, quien también
parece conocer el duro contexto por donde
se mueven los personajes de su película.
24/7 ha sido comparada con ejemplos
de su misma línea como Naked
(Mike Leigh, 1993; que se estrenó
directamente en video en Uruguay) y El
odio (Matthieu Kassowitz, 1995).
Curiosidades:
Cuando era niño, el director de
24/7 vivió en
un club de boxeo, y soñaba que
cuando creciera sería boxeador.
Cuando el club fue cerrado, el futuro
realizador y sus amigos quedaron desperdigados
por las calles de la ciudad, sin rumbo
ni destino. Algunos sobrevivieron perpetrando
pequeños robos y amagando a meterse
en problemas mayores. Pero alguien del
barrio decidió formar un equipo
de fútbol, los convocó,
y ese hecho pareció darle un sentido
a sus vidas. Meadows sostuvo que "no
ganamos ningún partido, pero el
hecho de que nos juntara y permaneciera
junto a nosotros es lo que importa. Me
entusiasma contar esta historia; que se
trate de un hombre de 55 años la
vuelve diferente a la mayoría del
cine británico hecho por jóvenes."
QUE NADIE SE MUEVA
En esta historia de veterano que intenta
formar un grupo de jóvenes en el
boxeo, con el objetivo de rescatarlos
de una existencia no muy prominente, el
joven director Shane Meadows despliega
sus recursos por un lugar en el que realmente
no pasa nada y de acuerdo a un libreto
que retrocede en el tiempo, valiéndose
de una fotografía en blanco y negro
que incentiva una visión tan burlona
como desencantada de la vida.
Al principio de 24/7
(1997), la forma en que narra la voz en
off le impregna un aire de documental
al asunto. La acción toma lugar
en una zona apacible, como estancada en
el tiempo, por la que transita un grupo
de jóvenes sin perspectiva alguna,
que pasan el rato entre tabaco, marihuana
e ideas locas. La llegada de esa persona
que intenta cambiar la rutina, sin embargo,
no alcanza para un puñado de seres
humanos que se emotivan en penumbras.
El personaje interpretado por Bob Hoskins
(un gran actor, sin dudas) choca frontalmente
contra un muro de prejuicios, conservadurismo
y machismo. Sus constantes esfuerzos nada
pueden hacer en ese gigantesco freezer,
que congela toda posibilidad de cambio
en el lugar. Son quince en vez de treinta
los segundos que uno de los jóvenes
le brinda para poder hablar, son ataques
de frustración (contra otros) y
violencia acumulada las supuestas enseñanzas
que el entrenador había impartido
a uno de sus alumnos, son esos mismos
ataques los que lo terminan invadiendo
luego de clamar por la sensatez y la madurez
ante sus entrenados. Son esas mismas personas
las que van a verlo a un lugar que no
se puede decir y que, al parecer, siguen
igual que antes, viviendo las horas de
los días y los días de la
semana, con la única diferencia
de que el tiempo sigue pasando indistintamente
y con ese concepto sobrevolando la ciudad
de que, como dijo (algo así) el
protagonista al comienzo, "todos
tenemos que morir algún día".
Da la sensación de que en este
trabajo Meadows realmente se aferra a
ese famoso dicho de que "estamos
de paso en la vida". Que sus personajes
(peor todavía) ni existen. Como
que todo lo que se ve para nada sirve.
Es algo que cae rendido ante un lugar
que ni figura en el mapa, un lugar en
el que algunos de sus pobladores a veces
se dan el lujo de soñar algo muy
lejano. Hay varias alusiones a la famosa
saga de Rocky, desde
apodos y formas de alimentación
que utiliza el personaje de Stallone hasta
el hecho de llegar a la cima victorioso,
aunque eso sigue siendo una ilusión.
La única montaña a la que
dos personajes suben sintiéndose
victoriosos (como en el primer Rocky)
es una situada en una región rocosa
de Gales, un lugar de vacaciones que es
mostrado como algo más atrasado,
descampado, salvaje y a la intemperie
aún que el propio pueblo donde
ellos residen. Como que no hay escapatoria
alguna en ese sentido.
Todo lo que apunta a ser proyecto de
algo termina siendo minimizado (negocios,
deportes, sentimientos) por un lugar en
el que nada ni nadie parece realmente
moverse.